El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

191 Capítulo 9 · Más allá del cerebro. Alan Barrera y Felipe Bastías Ensamblando un marco alternativo Gómez-Carrillo y Kirmayer (2023) aprovechan esta genealogía de pensa- miento sistémico, que pone el foco en procesos de interacción, para desa- rrollar un marco ecosocial-cultural integrador de la teoría y la práctica psi- quiátrica. Este marco asume que los sistemas biológicos se organizan jerár- quicamente como sistemas complejos donde la causalidad es tanto ascen- dente como descendente (por ejemplo, del nivel sociocultural a niveles in- feriores). Esto se apoya en la noción de relatividad biológica (Noble, 2012), que encarna el antirreduccionismo de la biología de sistemas al defender que no existe un nivel causal privilegiado. Inspirados en la cibernética de segundo orden y en la autopoiesis, los autores entienden a los sistemas vivos como redes auto-referenciales y auto-organizativas con bucles de retroalimentación. Así, en el marco ecoso- cial-cultural las nociones de teleodinámica y emergencia se articulan cuando las metas y valores del agente (organización de alto nivel) constriñen y ca- nalizan la dinámica de componentes neurocognitivos y corporales (niveles más bajos), generando propiedades del sistema no reducibles a sus partes en un esquema de causalidad descendente. En esta línea, el marco ecosocial- cultural apela a explicaciones psiquiátricas multinivel. Por ejemplo, desde una perspectiva de redes, los trastornos resultan de interacciones dinámicas entre síntomas/nodos causalmente conectados, los cuales pueden ser fisio- lógicos, conductuales, experienciales, interpersonales e institucionales. Esta visión se extiende para incluir contextos socioculturales, autocomprensión y narración del paciente como procesos causales activos. Un concepto fundamental en este marco es el de nicho (Gómez-Ca- rrillo y Kirmayer, 2023), entendido tradicionalmente como el hábitat y los recursos necesarios para la persistencia de una especie. Dadas las particula- ridades de la construcción de nichos humanos —que incluyen lenguaje, cul- tura simbólica, instituciones—, el marco ecosocial-cultural los conceptua- liza como nichos socioculturales anidados (micro-meso-macro) y propone cuatro dominios solapados para operacionalizarlos: (i) historia del ciclo vi-

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