El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

139 Capítulo 6 · Por una antropología autopoiética. Victoria Reyes Muñoz a la casa en micro y en el camino estuve pegada mirando mis manos con restos de pintura, solo respirando. Luego abrí la reja de mi casa, la escuché gritar hacia mí: “¡Mamáaaa, ya vol- viste!”. Agradecí estar vivas. Sin duda, este relato autoetnográfico pone de manifiesto una serie de aspec- tos propios de la experiencia corporal en un contexto particular que solo puede ser aprehendido desde los modos perceptuales de quien lo vive y re- lata. En este texto, mi posicionamiento corporal e identitario como mujer- madre mestiza, con estudios universitarios, proveniente de una clase media- alta, que vive y cría en Santiago de Chile, se entrecruza en la experiencia. Son mis modos somáticos de percepción (Csordas, 1993) los que posibilitan las capacidades analíticas expuestas en la interpretación de mi experiencia en la contingencia sociopolítica mundial. En otras palabras, mi percepción de la experiencia, comprendida como la interpretación de mi sentir, es pro- pia de mi ontogenia en el contexto sociocultural en el cual me he desarro- llado y he experimentado etapas significativas de mi ciclo vital. Una performance, un activismo escénico como el dispuesto en la ca- minata meditativa-ritual de la procesión de Madres de Gaza, genera un co- rrelato intersubjetivo con las propias maneras de vivir y habitar entre quie- nes participamos. Aspectos como la maternidad y la comprensión simbólica tanto de la vida como de la muerte, la justicia y la percepción de la violencia se habitan y comparten al vivir un ritual que nos encuentra afectadas por sentir la contingencia. La empatía es radical e interpela el lugar que habita- mos como madres en Chile al encarnar de manera figurativa el lugar que habitan otras. En este caso utilizo este relato etnográfico para ejemplificar cómo el análisis de un acto performativo adquiere una dimensión experiencial cuando el cuerpo-investigador busca ser la escena, y cuánto de su interpre- tación está marcado por la propia ontogenia. En las maneras de percibir e interpretar cognitivamente los fenómenos, el cuerpo se retoma como el lu- gar desde donde se expresa y se siente la emoción. Desde el cuerpo se reco- noce la experiencia sensible como conocimiento y es el lugar desde donde

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