MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
95 proporcionaron al memch una base de masas que la organización podía citar para las manifestaciones. Para arrojar más luz sobre los barrios en que vivían las memchistas he empleado detalladas listas de los registros electorales a fin de calibrar el ambiente político que había en ellos 194 . La ciudad de Santiago estaba dividida en diez distritos electorales (Santa Lucía, Santa Ana, Portales, Estación, San Lázaro, Parque Cousiño, Universidad, Maestranza, Caña- dilla y Recoleta), cuyos votos eran contados separadamente. Providen- cia, Ñuñoa, Quinta Normal, Conchalí, San Miguel y La Cisterna eran municipalidades separadas. La participación electoral se mantuvo, por supuesto, relativamente baja durante los años treinta y cuarenta, ya que los analfabetos fueron considerados no habilitados y los procedimien- tos para inscribirse para votar eran complicados 195 . En los distritos aquí considerados, en los que vivían más de 800.000 personas, solo 83.429 (67.561 hombres y 15.868 mujeres) entregaron votos válidos en las elec- ciones municipales de 1941. A pesar de las bajas tasas de participación, una tendencia hacia la iz- quierda indicaba, en alguna medida, la exitosa movilización política de los partidos progresistas. Por lo menos, podría significar que había un clima político en que la pobreza y la falta de derechos eran cuestionados. De hecho, en todos los distritos de Santiago, radicales, comunistas y so- cialistas obtuvieron más votos que los liberales y conservadores, aunque los márgenes de triunfo variaban de acuerdo al distrito. En seis de los diez distritos, la centroizquierda obtuvo la mayoría de voto. En los distritos del Parque Cousiño, Estación, Recoleta y Cañadilla, la izquierda obtuvo más del 60% de los sufragios. La derecha captó algunos puntos de la iz- quierda en dos distritos del centro de Santiago: Santa Lucía y Santa Ana. Fuera de Santiago, propiamente tal, las municipalidades de Quinta Nor- mal y Conchalí estaban firmemente en manos de la izquierda. Los barrios altos de Providencia y Ñuñoa eran las únicas áreas del Gran Santiago donde los conservadores les ganaron a los partidos de centroizquierda. Dada la histórica reputación de las mujeres chilenas de ser conserva- doras, es importante analizar cómo votaron. Considerando que los regis- 194 Como no están disponibles registros detallados de las elecciones anteriores, este análisis fue hecho basándose en la elección municipal de 1941. 195 Atilio A. Borón, «Movilización política y crisis política en Chile», Aportes 20 (abril 1971): 55-57.
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