MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
94 Católico, en Recoleta), en la población Buzeta, que se extendía a lo largo de la calle Cartagena hacia el sur-poniente de Santiago, y en la población Chuchunco 191 . En marzo de 1936 se abrió otro comité de barrio en Quin- ta Normal y en la calle Mapocho, gracias a los esfuerzos de Isabel Díaz, la obrera textil que había tratado, sin éxito, de fundar una Federación Femenina en 1933 192 . Antes de 1940, los comités de barrio habían estado funcionando en uno que otro punto en San Eugenio, cerca de la línea del ferrocarril al suroeste del Club Hípico, en las 8ª y 10ª comunas y en San Pablo. Hacia Renca, el memch de la población Bulnes comenzó a fun- cionar desde 1937. Los comités Carmen Mena y Recreo organizaron a las mujeres del enclave de San Miguel y La Cisterna: el comité eligió el poé- tico nombre de «El Almendro» 193 . Estos grupos de barrio estaban todos ubicados en zonas obreras pobres. Si cada comité de barrio movilizaba a solo veinte mujeres (y existen datos de que algunos de ellos tenían más), el número de afiliadas al memch estaría muy por encima de cien, y la proporción de mujeres de clase baja aumentaba cada vez más. Estos comités de barrio eran más bien informales y mantenían con- tacto con la casa central del memch enviando delegadas a sus reunio- nes y por medio de visitas de las dirigentes. Los registros que mantenían estos comités se extraviaron hace mucho tiempo. La única evidencia de su existencia son las referencias en la prensa contemporánea y los pocos comunicados de la directiva del memch. Existe muy poca información acerca de las mujeres que participaron en estos comités. Más aún, aun- que estos comités de barrio se movilizaron en favor de ciertas aspira- ciones como la apertura de escuelas nocturnas para adultos y la organi- zación de charlas sobre temas de interés, muchos de ellos no se reunían regularmente. No obstante, esos grupos femeninos locales cumplieron importantes funciones que se analizarán con más detalle en los capítu- los cuatro y cinco. Algo relevante en este punto es que dichos comités 191 La Mujer Nueva 2 (diciembre 1935), 4. 192 La Mujer Nueva 5 (marzo 1936), 4. Isabel Díaz participó en los círculos femeninos de izquierda desde los años veinte, cuando se incorporó a la Federación Obrera de Chile. Era conocida como «la pantalonera» porque usaba siempre pantalones, lo que hacía que se destacara en esa época. Entre los comunistas tenía reputación de ser anarquista o trotskista. Vergara, Memorias, 92 . 193 Excluyo de este análisis a los comités de Providencia y Vitacura. No existen registros de sus actividades.
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