MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

96 tros electorales se abrieron para las mujeres solo en 1934 y que el proceso era bastante engorroso, no debería sorprender que, en promedio, las mu- jeres constituyeran el 19% de los votantes. Es evidente que en los sectores más acomodados (Providencia) y en aquellos en que aún permanecían cierto número de hogares de las clases media y media-alta (Santa Ana, Maestranza y Universidad) las mujeres se inscribieron en tasas conside- rablemente más altas (28%) que en los barrios proletarios como Parque Cousiño o Estación (11%). Más aún, fue exactamente en los sectores más acomodados con una participación femenina relativamente alta donde las mujeres votaron en forma más conservadora. Más de la mitad de las electoras dio su voto a la derecha en Providencia (63% para los conser- vadores contra el 23% para la centroizquierda), Santa Ana (68% contra 15%), Ñuñoa (74% contra 21%), Maestranza (55% contra 20%) y Uni- versidad (57% contra 20%). Esos éxitos de la derecha empañaron el hecho de que hubo algunos distritos en que más mujeres votaron por la centroizquierda que por la derecha 196 . En Conchalí, el 70% de las mujeres votó por la centroizquier- da y en Quinta Normal el 55%. En Cañadilla, la izquierda obtuvo el 52% del voto femenino (contra el 38% de la derecha). En otros distritos, la izquierda se las arregló para atraer a una parte sustancial del electorado femenino (Estación, 40%; San Lázaro, 30%; Santa Lucía, 28%; Portales, 26%). A pesar de la baja participación electoral femenina, existían nú- cleos progresistas de movilización política también entre las mujeres, en particular en los sectores más pobres del Gran Santiago. Los resultados de distritos como Conchalí, Quinta Normal, Cañadilla y Parque Cousi- ño muestran claramente que la aceptación fatalista de la izquierda con respecto al conservadurismo femenino estaba equivocada. Cuando las mujeres de la clase baja se inscribieron, se mostraron deseosas de votar por los partidos de izquierda. 196 El voto para candidatos independientes, que iba del 14 al 25% en los distritos de San- tiago, es difícil de interpretar. Sin embargo, es interesante señalar que casi la mitad de los candidatos independientes eran mujeres (Elena Doll de Díaz, conservadora; Cleofas Torres, feminista de tendencia ibañista; Marta Guzmán Dumas, falangista; Corina Cienfuegos de Honorato, afiliación desconocida). Las mujeres tendían a votar por los independientes con más frecuencia que los hombres, pero desgraciadamente las fuentes no nos permiten establecer a qué candidatos dieron su voto.

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