MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
81 Aída Parada es un buen ejemplo de la mujer de origen modesto que se dedicó a la enseñanza como el primer paso hacia una carrera acadé- mica en el campo de la pedagogía 157 . Su familia hizo muchos sacrificios para enviar a Aída, la mayor de nueve hijos, a la Escuela Normal de Tal- ca. A mediados de los años veinte se encontraba trabajando en Lina- res, una pequeña ciudad de provincia. Cuando los jóvenes profesores de la Asociación de Profesores de Chile hicieron una marcha en Linares para presionar en favor de reformas educacionales y mejores condiciones sociales en Chile, se comprometió con esta causa. En la Asociación de Profesores se estudiaban los problemas sociales de Chile como también nuevos aspectos de la enseñanza. La agitación de los profesores signi- ficó, sin buscarlo, un beneficio personal para Aída Parada: en 1927, el Ministerio de Educación seleccionó a veinte profesores —entre quienes estaba ella— para investigar nuevas metodologías en la Universidad de Columbia, Nueva York. A su regreso a Santiago, asumió la dirección de la Escuela Experimental de Niñas de Santiago, desarrollando, además, nuevos programas pedagógicos en la Universidad de Chile donde llegó a ser profesora titular de Filosofía y Educación. Su ascenso de profesora básica a profesora titular no fue un caso sin precedentes (Amanda La- barca tuvo una carrera similar y aún más exitosa), y unas pocas mujeres se embarcaron en carreras académicas después de recibir sus títulos de profesoras. Olga Poblete, cuya biografía analizaré en detalle más adelan- te, es otro caso similar. Otra dirigente del memch, Graciela Mandujano, estudió y trabajó como profesora de inglés, pero después se incorporó a la administración pública dentro del campo de los servicios sociales. Se inició en la Direc- ción General de Educación Sanitaria, luego trabajó en un hogar del go- bierno para madres solteras. En 1939 llegó a ser vicedirectora del Institu- to de Información Campesina creado por Pedro Aguirre Cerda 158 . Otras mujeres con títulos profesionales incluían a Clara Williams de Yunge, una trabajadora social que ingresó a la oficina de la Inspección del Trabajo donde alcanzó el rango de directora de la Sección Femenina de la Ins- 157 Gran parte de esta información proviene de un pequeño manual editado en 1984, después de la muerte de Aída Parada por amigos y colegas. El folleto se llama Homenaje a la memoria de la educadora Aída Parada Hernández , contiene su currículum vitae, algunos de sus escritos sobre educación y además comentarios de sus colegas. 158 Actividades Femeninas , 437; Durand, Mis entrevistas , vol. 1, 177.
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