MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

80 mientras Elena Caffarena, desde sus días en la Federación de Estudiantes, se destacó como una oradora clara y con atractivo para el público 155 . Am- bas estaban bien conectadas y tenían un nombre en los círculos progre- sistas, no solo entre los comunistas, sino también entre los socialistas y radicales. A pesar de cierto número de conocidos en común, sus caminos nunca se habían cruzado antes de 1935 156 . Pero una vez que decidieron unir sus fuerzas, pudieron llegar hasta las mujeres de las más variadas condiciones sociales que tenían interés en el avance de las mujeres. La directiva del memch en Santiago Junto a Elena Caffarena y Marta Vergara, un puñado de mujeres juga- ron importantes papeles de liderazgo en la organización. Este grupo no se limitaba a las mujeres que se sentaban a la mesa de la directiva, sino que incluía a otras que formalmente eran solo afiliadas de base. El grupo incluyó a Graciela Mandujano, Clara Williams de Yunge, Aída Parada, María Ramírez, Eulogia Román, Angelina Matte, Flora Heredia, y Olga Poblete, quien emergió como la nueva dirigente de la institución en los años cuarenta. Estas mujeres fueron reconocidas como activistas por sus contemporáneas, no obstante haber dejado pocas huellas en los registros históricos. Sin embargo, un examen de la información con que se cuenta nos da algunas pistas acerca del tipo de mujeres que destinaban un tiem- po y esfuerzos considerables al memch. En su mayoría, estas dirigentes del memch, sin importar sus antece- dentes familiares, pueden clasificarse como parte de la nueva clase media profesional de Chile. Eran producto de las reformas educacionales que comenzaron a fines del siglo xix , aceleradas por los esfuerzos tecnocrá- ticos de modernización de los años veinte. La enseñanza fue la primera profesión no manual en estar al alcance de las mujeres. Era una opción aceptable para la clase media y también proporcionaba un camino para entrar al mundo académico. Como vimos en el capítulo anterior, un cre- ciente número de mujeres adquirieron conocimientos profesionales des- pués del comienzo del nuevo siglo. De las ocho dirigentes aquí conside- radas, tres eran profesoras, una era trabajadora social y las otras tenían título en leyes. 155 Entrevista a Toya Miranda, realizada en Santiago de Chile, junio de 1993. 156 Entrevista a Elena Caffarena, realizada en Santiago de Chile, diciembre de 1994.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=