MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
75 tenía los medios para pagar un abogado. Aunque su familia iba paulati- namente aumentando su seguridad económica, su trabajo en la oficina la expuso a la dura realidad social y la miseria de la clase obrera de Chile. Para su memoria en la Escuela de Leyes, Elena Caffarena investigó las implicancias legales y sociales del llamado «trabajo a domicilio». Este trabajo era realizado en su mayoría por mujeres que recibían salarios abismantemente bajos durante sacrificadas y largas horas. Sin embargo, Caffarena no sugirió que este trabajo debía ser abolido, sino que aboga- ba para que las ganancias fueran distribuidas con más justicia y que la Oficina del Trabajo estudiara una ley y proporcionara inspectores para su regulación 139 . Preocupada por las condiciones laborales de las muje- res, Elena Caffarena ingresó a la Oficina del Trabajo del gobierno como inspectora del trabajo femenino junto con una amiga, la escritora Elvira Santa Cruz Ossa 140 . En 1925, las dos visitaron 672 fábricas para verificar si estas cumplían con las normas laborales vigentes, incluida la recién aprobada ley especí- fica de género referente a los permisos maternales y las guarderías en las fábricas más grandes. Caffarena y Santa Cruz descubrieron que la mayo- ría de las empresas no cumplían con las disposiciones sanitarias y otras y que las pequeñas fábricas tenían muy malas condiciones laborales. Los lamentables salarios de las obreras las indujeron a declarar que «es ab- solutamente necesario legislar sobre cómo establecer un salario mínimo y equitativo» 141 . Desde ese momento, fijar un sueldo mínimo vital para hombres y mujeres, y un pago igual por el mismo trabajo que permitiera a una mujer ser económicamente independiente, se convirtió en el pilar de la visión de Elena Caffarena sobre un mejor futuro para las mujeres de Chile. En 1927, se le pidió a Elena Caffarena que escribiera un artículo acerca de la situación legal de la mujer en Chile para el libro Actividades Feme- ninas , que se editó en celebración del 50° aniversario del decreto de ley que le había dado a la mujer el derecho a estudiar en las universidades 139 Poblete, Una mujer , 61. 140 Santa Cruz Ossa (seudónimo Roxane) fue una feminista de origen aristocrático. Había sido miembro del antiguo Círculo de lectura de Amanda Labarca y, aparte de su trabajo regular como periodista de El Mercurio , escribió varias piezas de teatro, entre ellas El voto femenino . 141 Archivo de la DirecciónGeneral del Trabajo, Varios , 1925, Volumen 111, Informe demujeres inspectoras, 18 de noviembre de 1925. Crf. Hutchinson, «Working Women of Santiago», 357.
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