MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

72 Vergara ya se encontraba en Europa, fue designada. En La Haya, conoció a la incansable feminista estadounidense, Doris Stevens, y participó en el trabajo de la Comisión Interamericana de Mujeres (iacw). Aunque no se sintió impresionada por todas las sufragistas que conoció, la Conferencia acrecentó su interés por el feminismo, ya que sintió que se encontraba en un nivel de jardín infantil de la escuela feminista. Los artículos que escribió para los diarios chilenos reflejaron también su creciente identificación con este tema 128 . Al año siguiente, fue elegida delegada chilena a la Comisión de los De- rechos de la Mujer de la Liga de las Naciones y pasó ocho meses en Gi- nebra donde se familiarizó más con las condiciones legales y sociales de las mujeres a través del mundo, y conoció a muchas protagonistas de los movimientos femeninos occidentales 129 . En Ginebra, también fue testigo de la actitud pasiva de la Liga de las Naciones con respecto a la agresión de Mussolini a Abisinia y la invasión de Japón a Manchuria. El surgi- miento nazi en Alemania la empujó más aún a la izquierda y los partidos comunistas le parecieron los únicos opositores firmes a los fascistas. Luego de regresar a Chile, continuó su trabajo por los derechos fe- meninos. Se afilió al Comité Pro Derechos de la Mujer de Felisa Vergara para conseguir el derecho a voto de las mujeres en las elecciones munici- pales. Al mismo tiempo que se mantenía en este grupo «burgués», parti- cipaba también en la Federación de Mujeres, de raigambre obrera. Como Marta Vergara señaló, este grupo, ideado por la obrera Isabel Díaz, no era realmente una federación sino más bien un puñado de obreras, unas pocas mujeres comunistas y una pizca de estudiantes con conciencia so- cial 130 . El grupo nunca logró consolidarse, por lo que Marta comenzó a dedicar su tiempo libre a diversos comités antifascistas. Poco después de su llegada a Chile, Laura Rodig le presentó a Marcos Chamudes, el brillante y joven dirigente comunista a quien, incluso, un enemigo político describía como «imaginativo, elocuente, osado, pujante y con sentido del humor» 131 . Unidos por su entusiasmo por las reformas 128 El Mercurio 4 de mayo de 1930; Vergara, Memorias , 66-67. El problema inmediato planteado en la Conferencia fue la adquisición y la transmisión de la nacionalidad a través del matrimonio. La iacw presentó su resolución de que no debería haber ninguna distinción basada en el sexo en las leyes correspondientes.. 129 Conversación conGloria Labarca Vergara, realizada Santiago de Chile, 25 demayo de 1993. 130 Vergara, Memorias , p. 92. 131 Sánchez, Visto y vivido en Chile , p. 37.

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