MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

60 Aparte de la actitud paternalista de Acción Nacional, la visión politi- zada de la organización se hizo aquí evidente. El socialismo de cualquier tipo era por supuesto labor de los «agitadores extranjeros» y era un ana- tema para estas mujeres 97 . Las mujeres de la clase media y adherentes al Partido Radical tendían a centrarse en el hecho de que la participación cívica femenina era crucial para la creación de un Estado moderno y democrático. Haciendo eco de las palabras de John Stuart Mill, cuyos artículos eran conocidos en los círculos progresistas, ellas abogaban por los derechos de la mujer sobre la base de que «el progreso general del país... no puede avanzar sin la cola- boración de las mujeres» 98 . Extender el derecho a voto a las mujeres «en- sancharía las bases de la democracia y los parlamentos elegidos represen- tarían la voluntad popular de forma más efectiva» 99 . Pero en contraste con versiones más conservadoras del feminismo, aquí la colaboración de la mujer no estaba limitada a ser buenas madres-ciudadanas. Las mujeres también necesitaban llegar a involucrarse más con el trabajo fuera del ho- gar en miras al desarrollo económico y particularmente industrial. Como una de las principales proponentes de este tipo de feminismo, Amanda Labarca volvió a asegurar al público que las mujeres podían dedicarse a ello sin descuidar sus deberes como amas de casa y madres, sin «re- negar en absoluto de su feminidad; demostrando que pueden ser bellas, amistosas, encantadoras y al mismo tiempo nobles, inteligentes, discretas y cultivadas» 100 . Sin embargo, en la politizada década de los treinta, se hizo cada vez más difícil alegar que los grupos femeninos, al incluir temas de mujeres en su programa, estaban fuera del espectro político. El compromiso po- lítico entre los grupos femeninos se convirtió más y más en el centro de la preocupación pública. La propia Unión Femenina de Delia Ducoing, por ejemplo, se dividió cuando una fracción apoyó al Frente Popular y otra optó por una política más conservadora. Y mientras Acción Nacio- nal proclamaba ser independiente, todas sus dirigentes estaban afiliadas al Partido Conservador. La cuestión de la relación de las organizaciones 97 El Mercurio , 7 de septiembre 1935. 98 Entrevista a Amanda Labarca en Mis entrevistas , vol. 1, 226 de Georgina Durand. 99 Amanda Labarca, Feminismo contemporáneo (Zig-Zag, 1947), 148. 100 Amanda Labarca, Feminismo contemporáneo , 47. Este punto de vista fue también ade- lantado por Amanda Hermosilla Aedo en La mujer en la vida económica (Universo, 1936) y Luciano Pinto, Cómo arreglar este país (Nascimento, 1949).

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