MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
57 El arzobispo de Santiago tomó partido por la Acción Católica e insistió en que la integridad de los principios católicos no permitía que un cre- yente participara en ningún grupo no-católico ni tuviera contacto pro- longado con mujeres disidentes 89 . También la Asociación de la Juventud Católica Femenina rechazó el feminismo por no tener ningún propósito válido. La dirigente de la organización, Marta Cruz Coke, afirmó que «esta igualdad entre hombres y mujeres es absurda». Sin embargo, la Iglesia Católica no logró contener del todo la marea de activismo y senti- mientos feministas. Algunas dirigentes católicas, por ejemplo, estuvieron en contra de Marta Cruz Coke y apoyaron las demandas de los derechos políticos de la mujer 90 . El Partido Demócrata Cristiano (la Falange, fun- dada en 1938) hizo hincapié en la igualdad social, intelectual y política de la mujer y sus dirigentes femeninas participaron en las elecciones muni- cipales. Mientras afirmaban todo el tiempo que la maternidad y la familia era la misión primordial de la mujer en la vida, estas mujeres dedicaron mucho tiempo a otros propósitos 91 . El aparato del Estado, que se expandió rápidamente en los años treinta por medio de la creación de varias agencias de desarrollo y servicio so- cial, intentó fortalecer ideas de la feminidad que centraban la existencia de las mujeres en torno al hogar y la familia. Las agencias estatales trata- ron de reformar la familia chilena y, en particular, a las familias de clase baja. Se formularon nuevas políticas de bienestar con el fin de frenar las uniones consensuales, las altas tasas de ilegitimidad, como también el trabajo de la mujer fuera de la casa. De acuerdo a los reformistas sociales, la mala situación de las masas en Chile, en especial la alta mortalidad infantil, debían ser atribuidas a la inestabilidad familiar. Se proyectó un ideal de familia en que el marido era un hombre trabajador, digno de confianza y proveedor de la familia, mientras que la esposa permanecía 89 Alfredo Barros Errázuriz, presidente de la Junta Nacional de la Acción Católica a la Secretaría General de la Acción de Voluntades Femeninas, 19 de mayo de 1938. Reimpreso en Defensa de la Acción de Voluntades Femeninas (n.p., 1938). 90 «Sobre el voto polemizan con Marta Cruz Coke dos rutilantes chiquillas», Ercilla , 28 de agosto 1945, 9. 91 Falange Nacional (Departamento de Propaganda y Cultura de la Falange Nacional, 1940). Smith también hace notar la creciente división entre la jerarquía de la Iglesia y la gente laica más progresista y activa de la Falange. Smith, Church and Politics , 97.
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