MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
54 Echeverría de Larraín, fue totalmente franca en relación a las subyacen- tes inquietudes de clase al declarar que: Para nuestra mayor sorpresa, han aparecido repentinamente mujeres perfec- tamente educadas, con títulos profesionales, mientras que apenas conocemos los misterios del rosario. Es por eso que sentimos el terrible temor de que, si la ignorancia de nuestra clase social continuara por dos generaciones más, nuestros nietos quedarían sometidos a la plebe y viceversa 82 . Pero ya el reloj no podía volver atrás. Desde 1919 en adelante, las mu- jeres de clase media fundaron varias organizaciones e instituciones. El Consejo Nacional de Mujeres abogaba por la educación cívica de las mu- jeres para transformarlas en ciudadanas responsables. El Consejo solici- tó en 1922 cambios en el Código Civil y derechos políticos para la mu- jer, pero a pesar del apoyo de políticos como Arturo Alessandri y Pedro Aguirre Cerda, su petición fue rechazada 83 . El Partido Cívico Femenino, fundado en 1919, también trabajó por derechos cívicos y políticos plenos para las mujeres e inició la publicación de Acción Femenina , que servía como foro de discusión de los puntos de vista feministas e informaba acerca de las actividades de las organizaciones femeninas dentro y fuera de Chile 84 . La Unión Femenina fue fundada en Valparaíso en 1927 para mejorar las condiciones cívicas, económicas y políticas de la mujer, parti- cipando al mismo tiempo en campañas de caridad tales como recolección de fondos para el sanatorio de niños y también de libros y revistas para los desempleados. Desde comienzos de los años treinta en adelante, la Unión Femenina ofreció también formación a la mujer para el mundo moderno con cursos de estenografía, escritura a máquina, idiomas y con- fección de vestidos, y comenzó a publicar en 1932 su revista Nosotras . Los esfuerzos de las mujeres para mejorar su condición legal y social fueron coronados por algunos éxitos. En 1925, las organizaciones femeni- nas se adjudicaron su mayor victoria cuando la junta militar gobernante revisó el Código Civil para permitirle a la mujer casada la custodia de sus hijos en ausencia del marido y la administración de su propiedad y sala- 82 Inés Echeverría de Larraín (seudónimo Iris) en Revista Silueta , 1916, citada en Mujer chilena , 236, de Klimpel. 83 Covarrubias, «El movimiento feminista chileno», 627. 84 Kirkwood, Ser política en Chile , 107. Entre las fundadoras se encontraban Graciela Man- dujano, quien iba a ser secretaria general del memch en 1941, como también Graciela Lacoste, quien era dirigente de la Unión Femenina en los años treinta.
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