MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

34 Las infecciones y las enfermedades parasitarias cobraron su precio entre los adultos, matando a 620 de cada 100.000 habitantes, debiéndose 251 de estas muertes a la tuberculosis 33 . La sífilis y la gonorrea también arrasaban en una época en que recién comenzaban a desarrollarse los tratamientos efectivos 34 . Las tasas de mortalidad en Chile en los años treinta eran más del doble que las de Argentina y más altas que las de México o Venezuela. De hecho, las tasas de mortalidad se elevaron en la primera mitad de la década antes de que comenzaran a declinar lentamente 35 . Las terribles condiciones en que se hallaban las clases populares cons- tituían un fuerte contraste con el barniz de modernización del Chile de aquella época. Los viajeros que llegaban por barco eran acogidos en las instalaciones del nuevo puerto de Valparaíso en un moderno estilo Bau- haus. Se destacaban también las influencias extranjeras en el llamado barrio cívico, los recientemente erigidos edificios de servicios públicos alrededor del palacio presidencial, La Moneda, en Santiago. Las calles de la ciudad fueron pavimentadas y bullían de automóviles, tranvías y gente. La sociedad chilena se volvió nacionalmente más integrada con el mejoramiento de las comunicaciones. Se ampliaron las obras ferroviarias y las carreteras, aumentó el tráfico aéreo y algunas ciudades de provincia construyeron sus primeros aeropuertos. Las conexiones telegráficas y te- lefónicas comenzaron a llegar a los más remotos rincones de esa larga y angosta faja de tierra. Además, la urbanización de Chile fue en aumento y, alrededor de 1940, más de la mitad de los cinco millones de chilenos vivía en un entorno urbano. Solo la población de Santiago creció en más de un tercio: de 712.000 habitantes en 1930 a 952.000 en 1940 36 . Los sectores de la clase media, educados en la universidad, confir- maron su posición como la nueva élite cultural, desplazando a sus pre- decesores aristocráticos. Este grupo argumentaba que la educación y el 33 Mientras la tasa de mortalidad general de enfermedades infecciosas y parasitarias declinó firmemente en las próximas dos décadas (bajó a 114 por 100.000 en 1954), las tasas de tuber- culosis se mantuvieron sobre 200 hasta 1950, y luego bajaron drásticamente a 70 alrededor de 1954. Odette Tacla Chamuy, Panorama demográfico de Chile y su evolución en el presente siglo (Instituto Nacional de Estadísticas, 1975), 13. 34 Las estadísticas gubernamentales indicaban que alrededor de 4.400 de las 7.000 prostitutas registradas en Chile en 1938 tenían una o dos de estas enfermedades. «Estadística de mujeres que ejercen el comercio sexual», Allende, Realidad médico-social , Apéndice. 35 La economía de Chile en el período 1950-1963 (Universidad de Chile, Instituto de Economía, 1963), 12; Allende, Realidad médico-social , 20. 36 Loveman, Chile , 236; Salvatore Bizzarro, Historical Dictionary of Chile (Scarecrow Press, 1987), 454.

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