MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

35 mérito, no el nacimiento, era lo que debía determinar el lugar de los indi- viduos en la sociedad. En opinión de los reformistas (la mayoría provenía de la clase media), la educación era también el camino al desarrollo eco- nómico nacional. Esta línea de pensamiento fue claramente expresada por el lema de Pedro Aguirre Cerda: « gobernar es educar» 37 . Los medios de comunicación jugaban un papel más importante y llegaban a un creciente número de chilenos de todas las clases sociales. Aparecieron nuevos diarios, la mayoría con una posición opuesta al go- bierno de Alessandri. La Hora , dirigido por Aníbal Jara Letelier, radi- cal, comenzó a publicarse en 1935. En la izquierda surgió La Opinión , bajo la dirección de los socialistas Juan Luis Mery y Juan B. Rossetti. Los comunistas comenzaron a publicar Bandera Roja (un predecesor de Frente Popular y El Siglo ), mientras que el Partido Socialista sacó el dia- rio Claridad , como también la revista semanal Consigna . Esta última era vendida en las esquinas de las calles por las juventudes socialistas, en ávida competencia con la juventud nazi que vendía Trabajo , circunstancia que frecuentemente condujo a peleas callejeras. En 1935, la editorial Er- cilla, fundada en 1932, sacó un semanario de centro-izquierda del mismo nombre que incorporaba un extenso reportaje fotográfico en sus artícu- los políticos y literarios y que además tenía una página dedicada a la mu- jer y una sección de deportes 38 . Ercilla competía con Hoy , «la revista para la gente que piensa», fundada en 1932 y que atacaba incesantemente al gobierno de Alessandri. La política no era el único tema de prensa. Letras , un diario literario altamente considerado, así como Topaze , una revista satírica muy exitosa que mantenía ojo alerta sobre la política chilena, encontraron cabida en la aceptación del público. En 1934, la editorial Zig-Zag (quien ya publica- ba un semanario del mismo nombre) inició su revista femenina Familia , bajo la dirección de la escritora Marta Brunet. Unos pocos años después se sucedieron revistas femeninas como Margarita y Eva 39 . 37 José Bengoa, «Los grupos medios: La comunidad perdida», en Proposiciones 24 (agosto 1994): 148. 38 La revista Ercilla contaba con la dirección del peruano Manuel Seoane. Luis Alberto Sánchez, otro político del APRA exiliado en Chile, trabajaba para la revista como periodista y posteriormente publicó sus memorias, Visto y vivido en Chile: Bitácora chilena, 1930-1970 (Editoriales Unidas S.A., 1975). 39 María Teresa Budge de Escobar, directora de Margarita , alardeaba en 1935 de vender 50.000 copias semanales de la revista. Si el número es correcto, habría estado entre los se-

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