MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
32 período de Ibáñez retornaron y ayudaron a fundar un gran número de grupos políticos. Durante el año y medio siguiente, Chile fue gobernado por una sucesión de gobiernos tanto civiles como militares (entre ellos, los 101 días de la «República Socialista» de Marmaduke Grove), hasta que las elecciones presidenciales de octubre de 1932 llevaron a Arturo Alessandri de vuelta al poder. Dentro de la estable estructura política de la administración de Alessandri, pequeños partidos izquierdistas se agruparon para fundar un nuevo Partido Socialista, que proporcionó una alternativa para la izquierda. El plan de Alessandri para la recuperación económica después de la Depresión benefició a las clases altas, pero no mejoró mucho la situación de las clases media y baja. El gobierno de Alessandri privilegió la unidad nacional y el orden por sobre cualquier tipo de medidas redistributivas, a pesar del hecho que las masas chilenas estaban aún bajo los efectos de la Depresión y del consecuente desempleo y altos precios de las merca- derías de consumo. Aunque el desempleo fue casi erradicado en 1935, la inflación que acompañó a la recuperación afectó más profundamente a las y los asalariados. Como consecuencia, las condiciones sociales se deterioraron tre- mendamente. Durante los años treinta, los precios de los alimentos se mantuvieron altos, pues la producción agrícola no satisfacía la demanda. Incluso la clase media contaba con una dieta alimenticia reducida, espe- cialmente porque deseaba mantener las apariencias en cuanto a su ves- timenta y vivienda 26 . De hecho, entre 1930 y 1934 el consumo de arroz se redujo en un 34%, de fruta importada en un 48% y azúcar en 42% 27 . Los médicos enviados por la Liga de las Naciones a examinar el estado de nutrición en Chile encontraron que el 50% de los adultos chilenos tenían un aporte calórico insuficiente, aun para aquellos que llevaban un estilo de vida sedentario 28 . La migración de los trabajadores y sus familias, desde las estancadas salitreras a las ciudades, empeoró las ya precarias condiciones de la vi- vienda urbana. La Asociación de Arquitectos afirmó, durante su primer Congreso Nacional en Santiago en 1934, que un tercio de la población de 26 Julio Vega, «La clase media en Chile», en Materiales para el estudio de la clase media en la América Latina (n.p., 1950), 80. 27 La Mujer Nueva , N° 11 (noviembre 1936), 3. 28 Salvador Allende G., La realidad médico-social chilena (n.n., 1939), 38.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=