MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

268 tuar cualquier reunión pública. A las memchistas no se les permitía llevar registros o enviar telegramas. Aun así, las mujeres del memch formaron un comité para ayudar a quienes habían sido arrestadas o relegadas, reco- lectando fondos y alimentos para ellas y sus familias. Las memchistas siguieron reuniéndose ilegalmente y escribiendo infor- mes. « Compañera, tal vez estás cansada de mis largas cartas, pero estoy muy interesada en darte a conocer ciertas situaciones», empezaba una carta del comité de Rica Aventura. Las memchistas de allí tenían esperanzas de que un parlamentario valiente plantara cara ante el gobierno y leyera sus informes en el Congreso 710 . Pero la represión cobró su precio a la organi- zación: en septiembre de 1948, la directiva del comité de Rica Aventura se había reducido a nueve mujeres 711 . Las compañías mineras, los comerciantes y las autoridades, que habían sido blanco del activismo del memch en sus campañas por el abarata- miento de los precios de los alimentos, mejor vivienda y escolaridad, se encontraban ahora en una posición de poder indiscutible. Como represalia por los esfuerzos de los comités contra la especulación y los altos precios, los comerciantes se negaron a vender productos a las memchistas, y no respetaron los precios fijados por el gobierno. Cuando las afiliadas del memch se unieron al Comité de Dueñas de Casa respaldado por el go- bierno, la dirigente local (esposa de un jefe de la policía de Rica Aventura) simplemente se negó a dejar que el comité funcionara. Villalobos se quejó: «los días transcurren de esta forma y no podemos hacer nada a favor de la gente de aquí, los comerciantes están encantados y se burlan de nosotras, y lo mismo ocurre en la pulpería de la compañía… Ellos nos provocan, y nos dicen que vayamos a quejarnos al sindicato, saben que no tenemos a nadie que nos defienda» 712 . Cuando Villalobos, en su calidad de vicepresidenta de la Asociación de Dueñas de Casa, le pidió autorización al jefe de policía local para efectuar una reunión, él la amenazó junto a otras con expulsarlas del campamento minero. Ni siquiera esas organizaciones que estaban bajo la dirección y vigilancia del gobierno eran toleradas si tenían en sus filas personas que 710 Carta de Gobinda Villalobos, memch de Rica Aventura, a Olga Poblete, 5 de mayo 1948; 23 de julio de 1948. 711 Carta del memch de Rica Aventura a Olga Poblete, 6 de febrero 1948; 12 de septiem- bre 1948. 712 Carta del memch Rica Aventura a Poblete, 6 de febrero 1948.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=