MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

267 incluso hablaron en esta celebración… yo estaba en mi casa, escuchando por la radio el evento en el Teatro Municipal. No me habían invitado» 707 . Más aún, poco después de que la ley sobre el voto para las mujeres fue- ra promulgada, Caffarena fue borrada de los registros electorales. Como nunca había sido militante del Partido Comunista, apeló la decisión y le restituyeron sus derechos políticos. Escribiendo desde el extranjero, Marta Vergara ironizó con amargura sobre la caza de brujas en Chile, y le escri- bió a Caffarena preguntándole « si Olga Poblete y Aída Parada habían sido eliminadas de los registros electorales por petición de Ana Figueroa» 708 . Mientras el memch de Santiago enfrentaba la marginación formal den- tro de los movimientos femeninos y de los círculos políticos oficiales, los comités de provincias sufrieron el embate de la persecución directa por parte del gobierno, como también represalias por parte de las compañías mineras y comerciantes. Clara Condori informó desde Iquique que la di- rectiva completa del memch de la mina Santiago había sido enviado a Pi- sagua, aunque solo una de ellas era militante del Partido Comunista. Día tras día, informaba, pasaban por Iquique las dirigentes del memch que tenían que abandonar los campamentos mineros. Estas mujeres no eran víctimas indirectas de una persecución hacia sus maridos políticamente activos, sino que eran el blanco mismo de la represión. Condori informó que la compañía salitrera Tarapacá-Antofagasta le había dado a los mari- dos de las dirigentes del memch la opción de permanecer en sus trabajos si estaban dispuestos a separarse de sus mujeres 709 . Gobinda Villalobos, quien había asistido al Segundo Congreso Nacional de Mujeres como delegada del memch de Rica Aventura, hizo una crónica del efecto de la represión en los comités locales de las zonas mineras del norte en largas cartas a Olga Poblete. Villalobos era totalmente consciente de la ironía de que, a su regreso al hogar desde el Congreso de las Mujeres que celebraba la democracia, se encontrara con su ciudad bajo estado de sitio, los sindicatos desmantelados y el memch con prohibición de efec- 707 «Texto de video grabado en casa de Elena, por amiga norteamericana de Nana Bron- fman», 1978. 708 Carta de Marta Vergara a Caffarena, París, 14 de mayo 1949. 709 María Ponce de Guerra era la secretaria de ese comité y fue enviada a Pisagua poniendo como causa oficial haber organizado una «olla común» en 1941. Su marido fue relegado al sur con dos de sus hijos pequeños en Pisagua. Leonidia de Flores del memch de Victoria fue relegada al sur con sus hijos mientras su marido fue internado en Pisagua; otra memchista fue enviada a Quillota. Clara Condori, diciembre 1947. apec A2 N1.

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