MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

23 lización de las mujeres fue un factor clave en el logro de metas como la legislación que imponía igual pago por igual trabajo para las y los em- pleados 5 , la extensión de derechos políticos a las mujeres, además de la introducción de los almuerzos escolares gratuitos. Durante el período del Frente Popular, se crearon nuevos canales de participación cívica para las mujeres en general y para las mujeres de la clase obrera, en particular, y se les presentó la oportunidad de desarrollar una cultura cívica y adquirir nuevos conocimientos que las ayudaran a exponer sus intereses en la esfera pública. Encontrar una voz pública a través de los periódicos, organizar conferencias y marchas callejeras fue- ron formas de expresión política para las cuales las mujeres chilenas no necesitaron el derecho a voto. Las mujeres actuaron incluso en el campo electoral que era supuestamente solo de dominio masculino: apoyaron candidatos para cargos públicos, lucharon por la presentación de sus de- mandas y participaron en ligas contra el fraude electoral. Las mujeres exploraron una variedad de formas de activismo político que en realidad no dependían de sus derechos civiles. El memch adoptó muchas estrategias diferentes en la persecución de sus metas. Estaba atento al proceso legislativo y presentó propuestas y contrapropuestas cada vez que se discutían en el Congreso proyectos de leyes importantes para las mujeres. Organizó manifestaciones de mujeres para protestar por el alto costo de la vida y exigir el derecho a voto en las elecciones presidenciales y parlamentarias. Para sensibilizar e infor- mar a la opinión pública acerca de la contribución femenina al progreso de la nación, el memch organizó en 1939 una impresionante exposición sobre las actividades femeninas en la Biblioteca Nacional. El presidente Aguirre Cerda asistió a la ceremonia de apertura y personalidades locales dieron conferencias que generaron mucha publicidad para los temas de la mujer 6 . El memch tenía también una rica vida orgánica. Las asambleas sema- nales efectuadas en forma regular en Santiago se complementaban con series de charlas y clases, en las que las asistentes podían adquirir cono- 5 La distinción entre obreros y empleados, es decir, entre trabajadores dedicados a labores manuales y trabajadores dedicados a labores administrativas, intelectuales o de supervisión, ya no existe en la legislación chilena, pero se encontraba vigente en las décadas que recorre este libro. (N. de la E.). 6 El Mercurio 15 y 16 de diciembre 1939; 2 y 12 de enero de 1940.

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