MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

21 de arrendatarios, las asociaciones de padres y los grupos femeninos se unieron no solo por sus intereses inmediatos, sino en busca de reformas estructurales para un mejor futuro para Chile: llevaron a cabo confe- rencias y manifestaciones, publicaron artículos periodísticos y petitorios para tratar de crear opinión pública y llamar la atención del gobierno sobre las reformas que creían necesarias. También en el campo de la política, Chile fue influido por las tenden- cias internacionales. El surgimiento del fascismo en Europa alarmó a la izquierda chilena y la impulsó a la acción. En esa década, los partidos Socialista y Comunista irrumpieron en la arena política electoral con pla- taformas antifascistas que enfatizaban, en primer término, la expansión de la democracia y la mejora del nivel de vida de las masas, más que una revolución. En 1936, estos sectores encontraron un aliado en el Partido Radical, un partido centrista, que en la segunda mitad de los años trein- ta se había distanciado de la élite conservadora gobernante. Los radica- les representaban los intereses de la clase media y estaban deseosos de entrar en una coalición con la izquierda con el objeto de aumentar sus oportunidades de éxito electoral. Como resultado, se formó la coalición del Frente Popular, que elaboró metas reformistas enfocadas en la am- pliación de las libertades democráticas, el desarrollo económico a tra- vés de la intervención estatal, y la justicia socioeconómica para el pueblo chileno. En 1938, el candidato del Frente Popular, Pedro Aguirre Cerda, ganó la presidencia por el Partido Radical, partido que permanecería en la presidencia hasta 1952. A nivel internacional, el Frente Popular se ali- neó con las fuerzas antifascistas. La Guerra Civil Española ayudó a unifi- car el centro y la izquierda en torno a los principios democráticos. Los altos niveles de movilización política y social de los años treinta y cuarenta hicieron renacer la lucha por el liderazgo político del país. La coalición del Frente Popular entró en la arena política sin causar un des- plazamiento de las élites establecidas. Los gobiernos del Frente Popular, a su vez, se embarcaron en una cautelosa política de reformas y desarro- llo económico, caracterizada por la creciente participación del Estado en materias de producción y consumo. Estas reformas y la intervención es- tatal beneficiaron a la clase media en un grado mayor que a la clase obre- ra. Así, hacia finales de los años cuarenta y ya en el clima de la Guerra Fría, las relaciones entre ciertos sectores de la clase obrera y el gobierno

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=