MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
211 No obstante, existen pocas cartas en las que se ruega abiertamente por ayuda, como esta, escrita por una joven huérfana: Como siempre en momentos difíciles, le envío mi sos. Le ruego que venga a verme pronto porque estoy pasando por momentos terriblemente críticos, mi padre ha estado enfermo de neumonía durante una semana, mis hermanos y yo estamos desamparados. Señora Elena, no deje caer en la desgracia a mi hogar, amenazado por la enfermedad y la miseria... Caffarena llevó este caso al cen, quien hizo una colecta para ayudar a la mujer con algunos pesos 536 . En un caso particular, lo que se percibió como un rechazo de las mem- chistas acomodadas a asumir el papel de benefactoras condujo a la renuncia de una mujer de la clase obrera. Después del hecho, Adela Alarcón explicó por qué había solicitado ayuda: ahora, compañera, como yo estaba sin trabajo, solicité ayuda para un trabajo y no por dinero —y me dijeron que esta no era una sociedad mutualista para buscar trabajo... así, compañera. Soy obrera del calzado, y todas permanece- mos unidas y luchamos juntas y juntas somos poderosas, así, compañera, si una pide trabajo, ellas no se negarán a ayudar porque todas somos pobres y todas necesitamos ayudarnos entre nosotras. Les agradezco su esfuerzo por invitarme al Congreso, pero no puedo ir más [al memch] porque tengo obli- gaciones en otros lugares 537 . Las palabras de Alarcón subrayan la tensión inherente a la colaboración interclasista. Alarcón podía haber apreciado la labor del memch a favor de las clases populares en general, pero al mismo tiempo, no podía pasar por alto que las mujeres de la clase media y obrera llevaban a cabo su lucha en condiciones muy distintas y con diferentes limitaciones. Interpretó la negativa de ofrecerle un empleo como una violación a la solidaridad de grupo. Dando prioridad a las demandas basadas en su clase, decidió unirse a sus compañeros de trabajo de la industria del calzado. Caffarena a Elena Samaniego, Buzeta, 28 de noviembre 1935; Carta de Caffarena a Carmela Aguilera, Rancagua, 30 de noviembre 1938. 536 En la carta se señalaba que Angelina Matte le dio $3, Marta Vergara y Saray Cortés, que se ganaban la vida, $2 cada una. La contribución de Caffarena no fue anotada. Carta de Elvira Ramírez a Caffarena, población San Ramón, Santiago, 20 de diciembre 1936. 537 Carta de Adela Alarcón, memch de Santiago, a Caffarena, 4 de noviembre 1937.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=