MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
195 que en otras instituciones, incluyendo otros grupos femeninos. La decisión consciente del memch de apartarse de las relaciones de dependencia debe haberle costado afiliadas a la organización, ya que muchas habrían estado dispuestas a afiliarse si hubiesen percibido más beneficios inmediatos. Además, la posición del memch alentó iniciativas desde abajo y estuvo dirigida al mejoramiento de las mujeres de la clase baja más que a cimentar una relación de desigualdad. La organización como escuela El profundo deseo de mejorar, evidente en las cartas de las memchistas que fueron citadas al comienzo del capítulo anterior («queremos educar- nos y ser libres, compañera») proporcionó una tierra fértil donde podrían florecer la voluntad de capacitación que las dirigentes del memch querían para sus adherentes. La consigna del memch «¡Cultura para la mujer!» 483 bien podría haber sido una reacción a las numerosas cartas de las mem- chistas que proclamaban su falta de cultura y su gran deseo de acceder a la educación. Un volante del memch de Coronel señalaba que las muje- res de medios económicos modestos aspiraban a ser más que «úteros». Querían comprometerse no solo con asuntos sentimentales, sino también con los problemas económicos, políticos y sociales 484 . El memch, por cierto, ofrecía muchas oportunidades para el crecimiento que las mujeres estaban buscando. La posición que tomó el memch para enfrentar el problema de la baja escolaridad fue abrir sus propias escuelas nocturnas para adultas. El comité de Santiago era, por varias razones, el mejor equipado para proporcionar estos cursos. La organización contaba con un número de mujeres profe- sionales que estaban dispuestas a hacer clases sobre diferentes materias. En 1936, el memch fundó su propia escuela nocturna que ofrecía cursos de alfabetización para adultas con la ayuda de un subsidio del gobierno. Las clases se efectuaban en el centro de la ciudad y también en barrios obreros 485 . Este experimento de pocos años permitió al memch aprender 483 La Mujer Nueva 23 ( julio 1939), 4. 484 «Manifiesto», Coronel, 18 de febrero 1940. apec. 485 Una de las escuelas nocturnas del memch en el barrio Quinta Normal recibió ataques de un diario local por ser una «escuela clandestina». La Mujer Nueva 3 (enero 1936), 4; La Mujer Nueva 5 (marzo 1936), 5; La Mujer Nueva 6 (mayo 1936), 4.
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