MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
187 A las mujeres no se les permitía votar en las elecciones presidenciales, pero, de acuerdo al memch, debían hacer esfuerzos especiales para ase- gurarse de que los hombres usaran bien sus votos. Las memchistas, en particular, debían estar atentas a que los hombres no tomaran parte en el cohecho, sistema chileno de compra de votos practicado por los partidos de derecha. El día de la elección, muchos comités del memch participaron en las ligas contra el cohecho, o las formaron ellas mismas. La presencia de las mujeres en la calle y en las mesas electorales era para recordar a los votantes su honor como ciudadanos y como hombres. Las memchistas de Valdivia, quienes en un comienzo habían dudado de su capacidad para la acción política, tenían cinco grupos de mujeres apostados en diferentes lugares de la ciudad. Informaron con orgullo que habían estado «luchando enérgicamente para conseguir tiempos mejores para nuestros hijos» 468 . Considerando las condiciones sociales de la mayoría de los chilenos en los años treinta, no debería sorprender que las memchistas pertenecientes a la clase obrera buscaran protección en contra de la inseguridad y de lo precario de sus vidas. A pesar del lento crecimiento de los servicios de bienestar del Estado, cualquier pequeño infortunio, ni qué decir enferme- dad o muerte de un miembro de la familia, podía arrojar a un hogar a la miseria. En la mayoría de los comités provinciales, el memch proporcio- naba ayuda a sus afiliadas. La secretaria general del memch de Valdivia en un comienzo tuvo dudas de que la solicitud de crear un fondo de ayuda mutua fuera aceptable, pero Caffarena le aseguró que esto no era un pro- blema. De hecho, la mayoría de los comités incorporaban ayuda social a su programa. Mientras no descuidaran otros aspectos, como la educación y las reivindicaciones de la mujer, escribió Caffarena, hacerlo resultaba sensato 469 . En realidad, en algunos comités la perspectiva de formar parte de un grupo de ayuda mutua motivó a las mujeres a afiliarse más que nin- guna otra cosa. Muchos comités contaban con algunos fondos para ayuda social, y un número de ellos incluía una «secretaria de asistencia social» en la mesa de su directiva 470 . 468 Carta de Mercedes Gutiérrez a Caffarena, Valdivia, 7 de noviembre 1941. 469 Carta de Carmela A. de Torres a Caffarena, Valdivia, 6 de agosto 1937; Carta de Caffa- rena a de Torres, 15 de agosto 1937. 470 Ese puesto en la mesa directiva, no obligatorio según los estatutos del memch, existió en los comités de Valparaíso, Valdivia, Tocopilla, Pisagua, La Serena, Huilmo Alto. Carta de Claudina Paredes de Alvarez a Caffarena, Corral, 24 de agosto 1937.
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