MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

171 acarreo y facilitaba las tareas domésticas, como el lavado de ropa. Hacer sus comunidades más agradables para vivir y mejorar las condiciones de trabajo de las dueñas de casa eran las metas de tales campañas. Los grupos locales del memch hicieron también considerables esfuer- zos para mejorar los servicios de salud de sus comunidades. Las bases del comité de Maipú, en las afueras de Santiago, invitaron al alcalde a una reunión en que solicitaron la apertura de un consultorio médico en la población Buzeta. El alcalde asistió y expresó su apoyo a la solicitud. El memch de Lota pidió al Concejo municipal la apertura de un hospi- tal 409 . Las memchistas de Sifón del Gringo, Pueblo Nuevo (Punitaqui) y Hacienda Chacabuco pensaban que los servicios de salud ofrecidos a los trabajadores y sus familias eran insuficientes y que las necesidades de la mujer no eran tomadas en consideración. Solicitaron a la Caja de Seguro Obrero (cso) de Santiago que se pudiera disponer de una matrona en forma permanente en estas localidades 410 . Esos esfuerzos no siempre tenían éxito. Con frecuencia, la presión de pequeños grupos femeninos de provincia no era suficiente para convencer a los burócratas de una agencia estatal en Santiago. En el caso de Hacienda Chacabuco, la cso rechazó la petición del memch incluso después de la in- tervención de la secretaria general, GracielaMandujano 411 . Tratar de negociar con las autoridades locales era más efectivo, particularmente para peque- ñas mejoras. Los políticos locales y funcionarios podían movilizar recursos para proyectos de relativo bajo costo. Era difícil materializar proyectos más ambiciosos. El memch de Lota, por ejemplo, no pudo convencer a las auto- ridades que construyeran un hospital, pero la organización pudo negociar con el director local del cso la ampliación de servicios a mujeres y niños 412 . 409 La Mujer Nueva 2 (diciembre 1935), 4; 7 ( junio 1936), 8; «Necesidades de Nuestro Pueblo: Informe del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres Chilenas, Comité Local Lota», 27 de mayo de 1942. apec. 410 Carta de Luisa González y Ana Urbina de Bernales a Mandujano, Sifón del Gringo, 8 de marzo 1944; Carta de María A. de Pérez y Margarita Aguirre de Varela a Mandujano, Inca de Oro, 4 de noviembre 1943. 411 En marzo de 1943, el comité del memch había solicitado a la Caja de Seguro Obrero completar los servicios médicos de la hacienda con el servicio de un pediatra y una matrona permanente, petición que fue negada. Un año después, el cen hizo la petición otra vez, pero fue rechazada con el argumento que un médico que visitara una vez a la semana durante unas pocas horas era suficiente para atender a los 433 trabajadores con sus 426 hijos y era capaz de atender también a las mujeres embarazadas. Carta de Mandujano a Alejandro Tinsley, Caja de Seguro Obrero, Santiago, 16 de marzo 1944; Carta de Tinsley a Mandujano, 5 de junio 1944. 412 «Memoria de actividades presentada al Segundo Congreso Nacional del memch», 8. apec A1 N4.

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