MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

165 Ganando el derecho a voz Todos los comités de base del memch pusieron gran énfasis en contar con los materiales necesarios para mantener su identidad pública. Hasta los comités más pequeños con apenas veinte adherentes tenían sus pro- pios timbres o papel impreso para su correspondencia. Las afiliadas de base estaban también ansiosas por obtener tarjetas de socias, los llamados carnets que consideraban «de la mayor importancia». Algunas mujeres se negaron a pagar sus cuotas mientras los carnets no llegaran de Santiago 391 . Las insignias del memch que se usaban en los actos públicos, hechas en tela blanca con la palabra «memch» bordada, constituían otra preocu- pación. Un comité donde las mujeres no contaban con los medios para encargarlas a Santiago decidió coserlas y bordarlas ellas mismas 392 . Lo más importante, no obstante, era la bandera del memch diseñada por Laura Rodig. Los comités locales estaban dispuestos a gastar dinero para tener una bandera y esperaban impacientemente su llegada 393 . El comité de la mina de Chuquicamata efectuó una ceremonia de bautizo de su bandera y una dirigente señaló que esta era el orgullo del comité y que el público la encontraba «verdaderamente linda» 394 . Sin embargo, las memchistas de Santiago pronto se dieron cuenta que un timbre, una bandera y una tarjeta de socia no hacían funcionar por sí solos una organización. Una mirada a la correspondencia de los comités locales revela que mu- chas mujeres que participaban o encabezaban los comités no tenían mucha experiencia orgánica. Las dirigentas del memch no estaban simplemente imponiendo su propia agenda progresista —aunque aún con rasgos pater- nalistas— cuando hacían énfasis en la capacitación. Muchas mujeres que le escribían a las dirigentas del memch se sentían con poca formación y carentes de herramientas. La propaganda del memch parecía tocar esta fibra y despertar en muchas afiliadas de base el deseo de capacitarse, 391 Carta de Zoila R. de Arazola a Barreda, Arica, 6 de junio 1939; Carta de Celia Gutiérrez L. a Barreda, Chañaral, 6 de septiembre 1938. 392 Carta de Zoila R. de Arazola a Barreda, Arica, 19 de julio 1939. 393 Carta de Claudina Paredes a Caffarena, Corral, 24 de marzo 1938; Carta de Celia Gu- tiérrez a Barreda, Chañaral, 15 de diciembre 1938; Carta de María Ramíreza Mandujano, 27 de septiembre, Valdivia, 1938. Ramírez mencionó que los comités de Ovalle y Potrerillos estaban esperando sus banderas. 394 «Cuestionario 1943/44», Chuquicamata; Carta de Zoila R. de Arazola a Barreda, Ari- ca, 6 de junio 1939.

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