MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

159 saben leer, más aún, se resisten al progreso...» 369 . En respuesta, Caffarena le ofreció varias sugerencias para hacer que las mujeres de la clase obrera perdieran el miedo a organizarse: Fuenzalida de Silva podía ofrecer clases de lectura, escritura y artesanía a un grupo con un nombre inofensivo, como por ejemplo «Club Femenino» 370 . Sin embargo, Fuenzalida de Silva no respondió y sus declaraciones parecen reflejar las aprensiones de una mujer educada de clase media que conocía a las mujeres de las clases bajas solo como tímidas pacientes pobres o sirvientas en su casa. Fuenzalida de Silva al menos contestó la carta de Caffarena, ya que mu- chas otras mujeres nunca lo hicieron. En abril y junio de 1937, Caffarena trató de interesar a nueve mujeres de clase media pertenecientes a su ciudad natal, Iquique, para participar en el ya existente comité del memch que había sido fundado por mujeres obreras. Apelando a la superioridad cul- tural de las destinatarias, Caffarena señaló que las memchistas de Iquique eran «muy entusiastas y de buena fe», pero tenían «poca capacitación» y se beneficiarían enormemente con una dirección competente. Sin em- bargo, el intento de Caffarena no tuvo éxito: ninguna de las nueve mujeres respondió a su llamado 371 . Igualmente, un conocido de Caffarena recomendó como potenciales organizadoras del memch a dieciséis mujeres del puerto de San Antonio (entre ellas una profesora, una farmacéutica, una matrona y varias emplea- das). Ninguna tomó la iniciativa de fundar el grupo, y solo dos, al parecer, participaron alguna vez en el comité que se fundó dos años después, cuyas afiliadas pertenecían en forma mayoritaria a la clase baja. 372 No hay duda de que las integrantes profesionales y de clase media del memch de Santiago tenían poder de persuasión entre otras mujeres de 369 Carta de Caffarena a Marina Fuenzalida de Silva, Los Ángeles, 22 de abril 1936; Carta de Marina F. de Silva a Caffarena, Los Ángeles, 5 de mayo 1936. En 1928, Fuenzalida de Silva había creado la organización Legión Protectora de la Mujer en Temuco (que tuvo su principal apogeo en Santiago desde 1925-28). Klimpel, Mujer chilena , 240. 370 Un año después, Elena Caffarena intentó interesar a Fuenzalida de Silva para crear una filial del memch en Los Ángeles. A juzgar por los estilos de redacción de las dirigentes, el comité estaba compuesto en su mayoría por mujeres de la clase obrera. No hay indicación que Fuenzalida de Silva hiciera alguna vez contacto con estas memchistas o participara en alguna de sus actividades. Carta de Carmela T. de Cornejo a Caffarena, Los Ángeles, 20 de septiembre 1937; Carta de Carmela Rossi y María Barrientos, memch Los Ángeles, a Caffa- rena, 22 de noviembre 1937; Carta de Caffarena a Marina F. de Silva, Los Ángeles, mayo 1936. 371 Carta de Caffarena a María Skarpa de Torres, Iquique, 6 de abril 1937. Las otras cartas están redactadas en forma similar y fueron escritas en abril y junio de 1937. Cuando la mem- chista Digna Muñoz se cambió de Santiago a Iquique en 1940, reactivó el decaído comité. 372 Cartas deO. G. Henríquez E. a Caffarena, SanAntonio 11 demayo 1936, 22 de julio de 1936.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=