MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
157 La dificultad de la movilización interclasista La composición de clase y la dinámica de los comités del memch, que brotaron a lo largo de todo Chile, dieron forma a la expansión de la orga- nización. La «loca geografía» de Chile —una extensión de norte a sur de 4.234 km, y un ancho promedio de solo 176 km— limitaba las estrategias de crecimiento de una organización económicamente golpeada como el memch 363 . Viajar a Santiago desde el extremo norte o sur era una ardua travesía que fácilmente podía tomar días. Incluso un viaje desde el cercano puerto de Valparaíso a Santiago tomaba alrededor de tres horas en tren. Por esta razón, era absolutamente necesario crear grupos locales si el memch quería extender su influencia en Chile. Cuando el memch se embarcó en su programa de expansión, la idea era partir por sacar provecho de las conexiones sociales y políticas con el fin de encontrar a mujeres de pro- vincias que pudieran ser buenas candidatas para la creación y dirección de los grupos locales 364 . En la selección de estas potenciales dirigentes, se intentaba reproducir las estructuras sociales del memch en Santiago. Las mujeres progresistas con cierta posición social, preferentemente profesionales de la clase media o intelectuales, deberían organizar grupos y enseñar a sus hermanas de la clase obrera cómo convertirse en ciudadanas comprometidas con la bús- queda del progreso y de la justicia para la mujer. Elena Caffarena opinó, una y otra vez, que era «vital que las mujeres intelectuales estuvieran a la cabeza de la organización para atraer también a los sectores de la burgue- sía con el fin que traspasaran sus habilidades y conocimientos a las otras compañeras», de modo que luego pudieran participar en la vida pública por sí mismas en defensa de sus intereses 365 . Sin embargo, Elena Caffarena y las otras mujeres que trabajaban en el memch de Santiago debieron darse cuenta pronto de que en las ciudades de provincia no era fácil encontrar «intelectuales» o simplemente mujeres 363 El término «loca geografía» es tomado de Benjamín Subercaseaux, Chile, o una loca geografía (Ercilla, 1940). 364 Elena Caffarena, por ejemplo, solicitó nombres a personalidades como el dirigente socialista Marmaduke Grove y el escritor José Santos González Vera. Luego envió cartas explicando los propósitos del memch, alabando a las destinatarias por sus cualidades y final- mente preguntando si tenía algún interés en crear un grupo. Carta de Caffarena a Sara Perrín, La Serena, 12 de mayo 1936; Carta de Caffarena a Laura C. de Orellana, 27 de agosto 1935. 365 Carta de Caffarena a Lidia Aldunate, Concepción, 14 de octubre 1938.
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