MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
117 cuanto a la importancia de esa ley en las relaciones de género que lo que había sido con los delegados laborales. Para presionar más a los diputados, el memch mencionó también que Chile había firmado un acuerdo de igual pago por igual trabajo en la Con- ferencia Internacional del Trabajo en 1928, además de un acuerdo pos- terior en que se comprometía a implementar este acuerdo 243 . Cualquiera que haya sido el efecto de la carta del memch, quedó registrado por es- crito que solo dos diputados aseguraron que objetarían un salario míni- mo inferior para las mujeres 244 . Los empleados, objeto de la discutida legislación, se encontraban re- unidos en el Congreso Nacional de Empleados Particulares. La cláusula que rebajaba los salarios mínimos de las mujeres y limitaba sus beneficios no levantó ninguna controversia, lo que parece indicar una aceptación tácita a la propuesta. Para desilusión del memch, ninguna asociación de empleados allí representada protestó por esta cláusula en particular. La memchista, Saray Cortés, delegada ante la Conferencia y dirigente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, se sintió molesta por esta actitud y reprochó a sus colegas la «falta de respeto a las mujeres» 245 . Ante la falta de apoyo de organizaciones laborales predominantemen- te masculinas o mixtas, el memch se dirigió a otras organizaciones fe- meninas para agregar peso a su campaña por un sueldo mínimo igual para todos los sexos. Las mujeres del Partido Radical (entre ellas Aman- da Labarca) y del Partido Cívico Femenino se unieron a la protesta del memch, y la Comisión Interamericana de la Mujer, así como la Unión de Mujeres Argentinas, enviaron prontamente telegramas al Congreso pro- testando porque semejante desigualdad era incompatible con las leyes internacionales y debía ser rechazada. 246 Cuando los diputados discutieron la ley en diciembre de 1936, todos estaban en conocimiento de la cláusula que determinaba que el sueldo mínimo de la mujer era inferior al del hombre. Enrique Lira Urquieta, 243 Carta circular a los diputados, «Proyecto de ley de aumento de los sueldos de los em- pleados particulares», c. 1936. apec. 244 Carta de Juan de Dios Valenzuela a Elena Caffarena, 26 de noviembre 1936; Carta de Emilio Zapata D. a Elena Caffarena, 27 de noviembre de 1936. apec. Sin embargo, Valen- zuela también dejó ver cierta preocupación sobre el trabajo femenino, insistiendo en que las hijas de padres ricos no debieran ser consideradas para empleos fiscales, mientras que no se pronunció sobre los hijos de padres ricos. 245 La Mujer Nueva 12 (diciembre 1936), 5. 246 La Mujer Nueva 12 (diciembre 1936), 1.
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