MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

114 tiago en enero de 1936. La Conferencia dio oportunidad a la aún joven organización para publicitar su posición en la batalla por el trabajo feme- nino. Igual salario por igual trabajo sobre la base de un salario mínimo fue una de las más importantes demandas formuladas en un informe que el memch envió a la Conferencia. Las líderes del memch presentaron el informe a un público numeroso en una reunión en el Teatro Balmaceda, en la que estaban invitadas delegadas extranjeras así como representan- tes de muchas organizaciones sindicales chilenas. Dirigiéndose a la audiencia, Felisa Vergara, socialista, mencionó bre- vemente la «igualdad económica» para hombres y mujeres, pero les re- cordó en forma repetida su obligación moral de apoyar a María Ramírez, delegada del memch a la conferencia, «representante de las mujeres tra- bajadoras, de las mujeres explotadas». En otra reunión, efectuada des- pués de que la Conferencia hubiera comenzado, Eulogia Román pronun- ció un «conmovedor» discurso en el que le recordó a los «compañeros» su obligación de apoyar la lucha de la mujer trabajadora. Los delegados chilenos, como también los extranjeros, prometieron caballerosamente hacer honor a su obligación 236 . Presentándose como víctimas de la explo- tación, las mujeres del memch apelaron al rol protector de los hombres, y así quitaron énfasis al aspecto emancipador de las medidas propuestas. Pero las dirigentes del memch apelaron no solo a la caballerosidad de los delegados de apoyar a las desvalidas mujeres, sino además a la solidaridad de clase de los delegados. Ya que los hombres de izquierda generalmente llamaban a las mujeres a poner la solidaridad de clase por sobre los intereses de género, Felisa Vergara exhortó a los delegados mas- culinos a escuchar a María Ramírez y devolver el favor: Nuestra compañera tiene la obligación de presentar y defender la situación de la mujer trabajadora en las declaraciones de esta Conferencia. Espera- mos que los señores delegados sepan cómo apoyarla con sinceridad y legíti- mo espíritu de clase 237 . A los delegados varones, la demanda femenina de igualdad de pago no les fue presentada como un principio de justicia de género, sino como 236 La Mujer Nueva 3 (enero 1936), 2. 237 «Palabras dirigidas a los delegados por la compañera Felisa Vergara», La Mujer Nueva 3 (enero 1936), 3.

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