Matronería neonatal
Alteraciones del balance hídrico 60 CONDUCTA ACCIONES FUNDAMENTOS Evaluar la ingesta y tolerancia alimen- taria Observar la técnica de lactancia materna, valorando el agarre, succión y deglución. Una técnica inadecuada compromete la ingesta hídrica y calórica, siendo la principal causa de deshidratación hipernatrémica en recién nacidos amamantada. Registrar la frecuencia, duración y volumen (en lactancia artificial) de cada alimentación. Permite cuantificar objetivamente la ingesta y detectar déficit que predisponga a deshidratación. Valorar signos de intolerancia alimentaria: vómitos, regurgitaciones, distensión abdominal. Las pérdidas gastrointestinales por vómitos o diarrea son causas frecuentes de deshidratación con pérdida de electrolitos. Identificar factores de riesgo para alte- raciones hídricas Evaluar la presencia de signos de hambre y satisfacción post- alimentación. El recién nacido que permanece irritable o con signos de hambre puede tener ingesta insuficiente y riesgo de deshidratación. Revisar antecedentes maternos: diabetes gestacional, uso de diuréticos, infecciones. La diabetes materna se asocia con poliuria neonatal; los diuréticos pueden causar hiponatremia; las infecciones aumentan pérdidas insensibles. Identificar condiciones neonatales: prematuridad, bajo peso, fototerapia, ambiente térmico inadecuado. Los prematuros tienen mayor superficie corporal relativa y piel inmadura con mayores pérdidas insensibles; la fototerapia aumenta las pérdidas en 20- 30%. Valorar la presencia de patologías neonatales: síndrome de dificultad respiratoria, sepsis, trastornos metabólicos. Estas condiciones aumentan el metabolismo y las pérdidas insensibles, además de poder cursar con alteraciones electrolíticas específicas. Promover una ade- cuada hidratación mediante lactancia materna Fomentar lactancia materna exclusiva a libre demanda desde la primera hora de vida. La leche materna proporciona hidratación óptima con balance electrolítico apropiado para el neonato sano. Educar a la madre sobre signos de alimentación efectiva: deglución audible, satisfacción del bebé, pechos más blandos post-alimentación. La educación materna facilita la identificación temprana de problemas en la lactancia que podrían conducir a deshidratación. Enseñar signos de adecuada hidratación en el recién nacido: 6-8 pañales mojados al día después del 4° día, orina clara. Empodera a los padres para monitorizar el estado de hidratación de su hijo en el domicilio. Orientar sobre la frecuencia esperada de alimentación: 8-12 veces en 24 horas. La alimentación frecuente previene la deshidratación y facilita el establecimiento de la lactancia.
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