Matronería neonatal

MATRONERÍA NEONATAL 59 CONDUCTA ACCIONES FUNDAMENTOS Valorar el estado de hidratación del recién nacido Examinar el estado de la fontanela anterior, observando si se encuentra normo tensa, deprimida o abultada. La fontanela deprimida es un signo tardío de deshidratación, mientras que la abultada puede indicar sobre hidratación o edema cerebral. Evaluar la turgencia de la piel mediante el signo del pliegue cutáneo (abdomen o extremidades). La disminución de la elasticidad cutánea (pliegue que persiste >2 segundos) indica deshidratación moderada a severa con pérdida de volumen intersticial. Observar el estado de las mucosas oral y conjuntival, verificando su grado de humedad. Las mucosas secas reflejan deshidratación, siendo un indicador más precoz y sensible que otros signos clínicos en el neonato. Valorar el llenado capilar presionando el esternón o una extremidad durante 5 segundos. Un llenado capilar >3 segundos sugiere compromiso de la perfusión periférica secundaria a hipovolemia o deshidratación. Evaluar la presencia y características del llanto, identificando si hay presencia de lágrimas. La ausencia de lágrimas en un recién nacido que llora indica deshidratación, considerando que la producción lagrimal se establece desde las primeras semanas. Observar el estado general del neonato: actividad, reactividad y tono muscular. La letargia, hipotonía o irritabilidad pueden ser manifestaciones de alteraciones hidroelectrolíticas que afectan el sistema nervioso central. Monitorizar los signos vitales y pa- rámetros antropo- métricos Controlar la frecuencia cardíaca mediante auscultación o monitorización continua. La taquicardia (>160 lpm) puede indicar respuesta compensatoria a la hipovolemia o deshidratación. Medir la presión arterial con manguito apropiado para neonatos. La hipotensión es un signo tardío de deshidratación severa que indica descompensación hemodinámica. Pesar al recién nacido en báscula calibrada, sin ropa ni pañal. La pérdida de peso >10-12% del peso al nacer sugiere deshidratación significativa; el peso es el indicador más objetivo del balance hídrico. Registrar la diuresis contabilizando el número de micciones y características de la orina. La oliguria (<1 ml/kg/h) o anuria indica compromiso de la perfusión renal secundaria a deshidratación o alteración hemodinámica. Controlar la temperatura corporal axilar. La hipotermia o hipertermia pueden causar o agravar pérdidas insensibles de agua y alterar el balance hídrico.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=