Matronería neonatal

Síndrome de dificultad respiratoria 420 CONDUCTA ACCIONES FUNDAMENTOS Preparar y coordinar con unidad de Recién Nacido hospitalizado. Coordinar con unidad que recibirá al recién nacido. Se realiza para anticipar y planificar los insumos que se podrían requerir para recepcionar y atender a un recién nacido con factores de riesgo para una probable patología respiratoria. Garantiza un entorno seguro y equipado para la atención inmediata, reduciendo retrasos en intervenciones críticas y mejorando la supervivencia neonatal. Precalentar cuna y/o incubadora Verificar funcionamiento de gases centrales y red de aspiración. Reunir insumos para atención de paciente tales como termómetro digital, monitor multiparámetros, servo control, humedad de incubadora, sábanas, sondas de alimentación, insumos para toma de exámenes según indicación médica, insumos para instalar vía venosa, insumos para aseo y confort Recepcionar al recién nacido. Realizar la recepción del recién nacido según condiciones clínicas del nacimiento y recomendaciones del algoritmo de RCP neonatal. (Reanimación cardiopulmonar) La presencia de personal entrenado en RCP neonatal asegura respuesta rápida ante apnea, bradicardia o hipoxemia, disminuyendo riesgo de daño neurológico y mortalidad. Para la recepción de un recién nacido, debe estar presente un profesional con formación en RCP neonatal, en el caso de que existan factores de riesgo, deberían haber 2 profesionales presente, esto con el fin de lograr una atención óptima y oportuna del paciente neonatal. La presencia de al menos un profesional capacitado en el Neonatal Resuscitation Program (NRP) es esencial para garantizar una intervención rápida y eficaz ante evidencias de compromiso respiratorio o cardiovascular al nacer. Asimismo, la organización del equipo según el algoritmo de RCP neonatal mejora la secuencia y calidad de las acciones durante los primeros minutos de vida. Estabilizar al recién nacido. Se debe identificar al recién nacido que nace comprometido (dificultad respiratoria, apnea o bradicardia) y que necesite apoyo ventilatorio. La detección inmediata de apnea (>20s) o bradicardia (<100 lpm) en el recién nacido, especialmente en prematuros, es crucial para prevenir episodios de hipoxemia y acidosis que se asocian con morbimortalidad y secuelas del neurodesarrollo. La monitorización continua cardiorrespiratoria permite intervenciones médicas oportunas para preservar la oxigenación cerebral y prevenir daño orgánico.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=