Matronería neonatal
MATRONERÍA NEONATAL 377 CONDUCTA ACCIONES FUNDAMENTOS Promover la ali- mentación fisioló- gica y la lactancia precoz Facilitar la primera toma idealmente dentro de la primera hora de vida, si la condición lo permite. La lactancia humana precoz estabiliza glicemia, favorece termorregulación, aporta factores inmunológicos y bioactivos que contribuyen al desarrollo del sistema inmune, del metabolismo y del cerebro. El inicio oportuno y el apoyo profesional disminuyen la necesidad de suplementos, reducen el riesgo de hipoglicemia y favorecen el vínculo. La leche humana es esencial en recién nacidos de mayor riesgo, como prematuros o enfermos. Valorar posición, agarre, succión y deglución, observando signos de transferencia efectiva de leche. Evitar ofrecer suplementos sin indicación clínica, privilegiando siempre la leche humana. Enseñar técnicas de extracción manual de leche y manejo de la leche extraída. Coordinar con el banco de leche humana en casos que lo requieran. Adaptar la frecuencia y la duración de las tomas al estado conductual del recién nacido. Favorecer el vínculo temprano, el apego y la salud mental perinatal Facilitar alojamiento conjunto siempre que sea posible, evitando separaciones innecesarias. El apego temprano y la presencia continua de figuras significativas contribuyen a la regulación del eje del estrés, favorecen la organización del sistema nervioso y la seguridad emocional. La manera en que se acompaña a la familia influye en la vivencia del nacimiento y en la salud mental perinatal. La comunicación clara disminuye la ansiedad, fortalece la confianza y facilita la participación activa en el cuidado. Promover contacto piel a piel más allá del momento del nacimiento (durante lactancia, consuelo y sueño supervisado). Explicar a la familia las señales del recién nacido para que puedan reconocer hambre, sueño, estrés y necesidad de consuelo. Brindar contención emocional y escucha activa en situaciones de miedo, culpa o incertidumbre. Evitar un lenguaje excesivamente técnico, ofreciendo información clara, honesta y respetuosa. Aplicar principios de cuidado cen- trado en el desa- rrollo y la familia Adaptar los procedimientos al estado de alerta del recién nacido, evitando interferir con el sueño profundo cuando no sea imprescindible. El cuidado centrado en el desarrollo reconoce que el recién nacido expresa su tolerancia o sobrecarga a través de señales fisiológicas y conductuales. Ajustar los cuidados a estas señales disminuye el estrés, reduce el riesgo de inestabilidad cardiorrespiratoria y favorece el neurodesarrollo. La participación de la familia refuerza el vínculo, mejora la experiencia de hospitalización y contribuye a la continuidad del cuidado en el hogar. Contener al recién nacido con límites suaves, respetando la flexión fisiológica y apoyando manos y pies. Permitir y fomentar la participación de la familia en cuidados básicos (higiene, confort, contención, alimentación), según la condición clínica.
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