Matronería neonatal

Asfixia neonatal 116 gastrointestinal, la isquemia favorece el íleo y riesgo de enterocolitis necrotizante; a nivel hepático, se observa citólisis con elevación de transaminasas y alteración de la coagulación; mientras que el compromiso miocárdico puede manifestarse como disfunción ventricular transitoria y bajo gasto cardíaco. A nivel del sistema nervioso central el resultado final es muerte neuronal por necrosis o apoptosis, según la intensidad y duración del daño, lo que clínicamente se manifiesta como encefalopatía hipóxico isquémica. La gravedad del daño neurológico se correlaciona con la extensión del fallo energético secundario, lo que explica la existencia de una ventana terapéutica para intervenciones neuroprotectoras, como la hipotermia. Matronería La atención de la matrona y el matrón al recién nacido con asfixia perinatal debe orientarse a una evaluación integral y continua de los sistemas comprometidos, según los mecanismos adaptativos y la severidad del daño hipóxico-isquémico. La valoración debe priorizar el estado neurológico, por su relevancia pronóstica e impacto terapéutico. La identificación precoz de signos para hipotermia terapéutica es clave para su inicio oportuno. En neonatos con compromiso sistémico, las acciones deben orientarse a la estabilización respiratoria, metabólica y hemodinámica, protección neurológica y vigilancia clínica estricta. En cuadros leves o sin indicación de tratamiento específico, se deben garantizar cuidados integrales que favorezcan la estabilización fisiológica y la detección oportuna de alteraciones durante la adaptación a la vida extrauterina. Figura 15. Fases de la respuesta celular frente a la hipoxia en la Encefalopatía Hipóxico Isquémica. Autoría propia.

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