Agresiones sexuales. Reflexiones acerca de las intervenciones psicológicas y sociales

54 Agresiones Sexuales. Volumen VIII . Elías Escaff Silva, María Isabel Salinas Chaud, Paula Flores Zúñiga y Carolina de la Fons Díaz san Davies y Faller (2007), es importante que los entrevistadores se aproximen tanto a las dificultades como a las fortalezas que presenta el peritado en el proceso de evaluación. Posterior a la fase inicial de evaluación, y luego de estimar las competencias testimoniales que presenta el peritado, se pro- cede a estimular su recuerdo libre, lo cual se recomienda realizar mediante preguntas abiertas y cerradas, para así poder comenzar a interrogar el relato obtenido (Powell y Browne, 2004). Las pre- guntas cerradas, se sugiere ir agregándolas de manera progresiva, dependiendo del desarrollo y contenido que entrega el peritado. Finalmente, realizar el cierre de la entrevista pericial (Arce et al., 2000). En el marco de la recolección de información, se presentan dos modelos de acción, uno de ellos es de carácter interrogativo, el cual consiste en realizar preguntas frente al relato que entrega el peritado; sin embargo, se ha observado que su principal des- ventaja es la posibilidad de incorporar preguntas inductivas y se- cuencias inadecuadas, lo que podría contaminar el relato (Arce y Fariña, 2012). Mientras que el segundo modo es de índole na- rrativa, que se diferencia del primero por entregar la posibilidad de que el niño se pueda expresar libremente mediante su relato, para luego realizar preguntas abiertas y específicas de aquella na- rración (Arce y Fariña, 2012). Puesto que según se advierte, gene- ralmente, cuanto más cerrada sea la pregunta al peritado, menos precisa será su respuesta, dado que podría responder de manera aquiescente (Milne y Bull, 2006). Igualmente, si bien se sugiere un estilo que favorezca su relato libre, el perito debe presentar flexibilidad y recurrir a otras modalidades de evaluación si así lo requiere el evaluado, sin descuidar los objetivos planteados para el proceso pericial. De ahí que se debe tener en cuenta que el peritado puede requerir más de una entrevista, ya sea breve o ex- tendida en virtud a su funcionamiento general, pero idealmente no superando la hora de duración (González et al., 2013). Cabe destacar que una característica que se observa en la evaluación pericial es la presencia de aquiescencia y condescen- dencia por parte de los evaluados (Agnew y Powell, 2004; Milne, 2002), aludiendo a que el evaluado se comporte de forma obe-

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