Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados
II. Una metodología feminista: devenires de una producción crítica del conocimiento 22 son actos performativos que no preexisten al proceso de producción y de articulación con la investigación (Schöngut, 2015; Cabruja, Íñiguez y Vázquez, 2000). De esta manera, la narrativa es un método de investigación, pero a la vez es un producto crítico-político que se elabora hacia determinados públicos sociales. En las corrientes narrativas, algunas aproximaciones han puesto más énfasis en lo meramente subjetivo y en la experiencia individual de quien narra (Riessman, 2001); en cambio, en nuestro caso asumimos una perspectiva crítica, destacando su carácter heteroglósico y el hecho que no son unmero reflejo de una realidad, sino una producción que pone en tensión las creencias naturalizadas (Fraser, 2004; Galaz y Álvarez, 2022). Así, adscribimos a los enfoques críticos narrativos (Biglia&Bonet, 2009) que buscan levantar narrativas subversivas, situadas en contextos históricos particulares, y que nos permitan tensionar conceptos, visiones e imaginarios estancos sobre procesos y sujetos sociales. Por ello, quisimos usar una técnica crítica como la de las “Narrativas de Vida (NV)” (Prieto, 2012), que consiste en la construcción consensuada de textos y/o documentos visuales autobiográficos, para dar cuenta de la trayectoria de sus enunciantes en relación con una problemática o situación que han experimentado y sobre la cual son interpelados por una persona investigadora. La técnica contempló una serie de sesiones (al menos tres) bajo un guión previamente consensuado sobre el fenómeno estudiado, aunque de todos modos determinado por los objetivos de la investigación. Después de cada encuentro, las investigadoras realizamos un recuento y textualización de los temas abordados utilizando nuestros propios recursos lingüísticos y/o gráficos, texto que fue presentado en la sesión siguiente a la persona participante, para que lo complemente según como lo estimara conveniente. Después de diversas correcciones y aclaraciones, finalizamos el ejercicio con la aprobación expresa del o la participante (Balasch y Montenegro, 2003).
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