Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados

I. Introducción 10 matrices machistas, patriarcales y heteronormadas que generan violencias cruzadas en las trayectorias de las personas migrantes no heterosexuales. A partir de un análisis interseccional en el Congo, Bhagat (2018) muestra que la migración LGTBI+ aceptada es aquella que encaja en la categoría de “hombre, homosexual, blanco con trabajo”, precarizando en consecuencia a la migración forzada, empobrecida y con otras orientaciones/identidades sexuales. Luo (2020), por su parte, en un trabajo sobre migrantes homosexuales en China, enfatiza la necesidad de considerar la posición socioeconómica de quienmigra, ya que de ello se derivarían las formas de insertarse en sus contextos. Esguerra (2019) y Reyes (2019) incorporan a este análisis un punto muy relevante: que la posición socioeconómica y laboral en que son ubicadas las personas migrantes LGTBI+ en sus nuevos contextos de vida no sólo obedece a su condición administrativa, sino que también a los imaginarios predominantes sobre las sexualidades legitimadas socialmente. Patel (2019), en tanto, destaca la importancia de considerar cómo confluyen diversas categorías de diferencia para entender las experiencias de mujeres asiáticas lesbianas en Toronto, que han sidomarginadas al quedar en un espacio de no reconocimiento de parte de las comunidades LGTBI+ locales y, a la vez, de los colectivos migrantes activistas. Viteri (2013), en tanto, señala cómo incide en la movilidad social de migrantes LGTBI+ ecuatorianos en Nueva York la vinculación a redes gay nativas, y cómo la menor discriminación sexual que experimentan se opaca con la discriminación étnico-racial. Otro aspecto abordado por la literatura sobre el tema se refiere a la dimensión política y de políticas. Diversas investigaciones publicadas en los últimos años muestran que las políticas migratorias y las fronteras territoriales, además de configurar espacios normativos, también construyen espacios socio-simbólicos que posibilitan la generación de vulneraciones de los sujetos migrantes, con especificidades en las trayectorias de las personas con orientaciones e identidades no heterosexuales. En esta línea, Luibheid y Cantú (2005), analizando el tema del refugio en particular, y la política migratoria estadounidense en general, muestran la forma en que las normas sexuales son parte

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