Gobernanza de plataformas digitales en Chile: antecedentes y recomendaciones desde la evidencia

un entorno digital que garantice el respeto de derechos fundamentales como la libertad de expresión y el acceso a la información. Hablar de plataformas digitales supone abordar un objeto de estudio complejo. Múltiples autores coinciden en que estas comparten tres ras- gos básicos: son mediadas tecnológicamente, posibilitan la interacción entre distintos grupos de usuarios y permiten la realización de tareas es- pecíficas (Cusumano et al., 2019; de Reuver et al., 2018; Gawer, 2009, 2014). En términos generales, pueden entenderse como un conjunto de recur- sos digitales -servicios o contenidos- que organizan interacciones entre participantes (Constantinides et al. 2018), cuya naturaleza concreta varía según el tipo de tarea que busca realizar (Jacobides et al., 2018). Las definiciones de plataforma digital varían según el campo disciplinar: los estudios tecnológicos enfatizan su arquitectura en capas y modulari- dad (Yoo, Henfridsson & Lyytinen, 2010); los sistemas de información, sus dimensiones sociotécnicas y efectos organizacionales e institucionales (de Reuver et al., 2018); la economía, sus funciones de oferta y demanda y su diferencia respecto de otros mercados (Evans & Schmalensee, 2016); y la industria, su capitalización, propiedad, sector, gobernanza, origen y alcance geográfico (Evans & Gawer, 2016). Hanseth y Lyytinen (2016), por su parte, las distinguen de otros artefactos digitales -como aplicaciones e infraestructuras- por su posición intermedia entre apertura, comparti- ción y control, aunque compartan algunos rasgos con las infraestructuras (Constantinides et al., 2018; Helmond et al., 2019; Plantin et al., 2016). En conjunto, la literatura las entiende como un tipo específico de artefac- to de tecnologías de información (TI), cuyo carácter sociotécnico exige considerar tanto sus características técnicas como su funcionamiento en contextos sociales y sus implicancias para el desarrollo. Hablamos, por tanto, de grandes corporaciones tecnológicas (general- mente), que desarrollan servicios y productos en una nueva materialidad: una arquitectura tecnológica en capas y una nube de servidores que al- macenan y hacen disponibles datos de diverso tipo, desde una película en una plataforma de streaming a una noticia de un medio digital local (Winseck, 2024). Desde hace más de quince años, las grandes plataformas digitales con impacto e influencia en el sector de las comunicaciones, medios e in- formación se han transformado en algo más que intermediarios. Actual- mente, las redes sociales que facilitan la generación y distribución de contenidos por parte de personas usuarias, así como las de transmisión de contenidos (conocidas como Over The Top, OTT ) que transmiten video, 9 8 POLICY PAPER N°10 / SERIE COMUNICACIONES

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