Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

85 V igencia de los segmentos interdentales …/ Marisol Henríquez et al. poseen estatus de fonemas”. No obstante, reconoce que en algunos hablantes la distinción entre sonidos interdentales y alveolares no es tan regular. Sobre la ausencia de las interdentales en este territorio, Salas puntualiza que “he escu- chado a gente del Alto Biobio, concretamente de Caunicu, la misma localidad en que Sánchez recogió́ sus textos de 1989, y me parece que en lo que respecta a la separación entre interdentales y alveolares no hay grandes diferencias con relación a lo que ocurre en el resto de la Araucanía” (1992:503). Años más tarde, en una descripción de la fonología del pewenche hablado en Melipeuco, variante meridional del cordón cordillerano, Salamanca, Agui- lar, Barrientos y Alvear (2009) concluyen que los fonos interdentales [n̟] y [l̟] no son parte del sistema fonológico de la lengua. Argumentan que “en los po- cos casos en los que se presentaron estos fonos, lo hicieron en variación libre con sus contrapartes alveolares” (2009: 93). Con respecto al fono [t̟], no se presentan datos En 2015, en una investigación del pewenche de Lonquimay se reconoce el contraste interdental/alveolar y se asigna estatus fonémico a las tres inter- dentales [t̟], [n̟] y [l̟]. Para los investigadores, esto se debe “a la alta consis- tencia en la realización de los fonos interdentales, en las palabras elicitadas” (Sánchez y Salamanca, 2015:326). Lo mismo se describe para el pewenche de la comuna de Curarrehue, donde se reconoce el estatus de fonema a es- tas tres consonantes debido a su alta frecuencia (Pérez y Salamanca, 2017). Estudios más recientes del chedungun hablado en Alto Biobío confirman el contraste interdental/alveolar. Así, por ejemplo, una investigación desarro- llada por Salamanca et al. (2017) constata, usando la técnica palatográfica, la vigencia y vitalidad de los segmentos interdentales en habla adulta, tanto en su estatus de fonos como de fonemas. Agregan que la presencia de estos fonemas es “especialmente visible en la generación del rango etario más alto (adultos y ancianos) y de las comunidades más alejadas de los centros poblados de ambos valles (Trapa Trapa/Butalelbun, por el valle del Queuco; y Guallali/El Barco, por el valle del Biobio) (p. 286). En un trabajo publicado el año 2021 Urrea y Salamanca compararon la ocurrencia de los segmentos interdentales [t̟], [n̟] y [l̟] en cuatro zonas de ha- bla pewenche: Alto Biobío, Lonquimay, Icalma y Curarrehue. Observan, entre otros hallazgos, que el alófono [t̟] del fonema /t̟/ presenta un porcentaje de ocu- rrencia superior al 65% en las cuatro zonas de estudio; que el fonema nasal /n̟/ presenta mayor vitalidad en Lonquimay que enAlto Biobío, con porcentajes de 78% y 73% respectivamente; y en cuanto al fonema /l̟/, señalan que su nivel de vitalidad disminuye “a medida que se avanza hacia el sur, alcanzando solo un 33% en Curarrehue, lo que, incluso, permite discutir su estatus de fonema en ese sector. En las zonas más nortinas, en cambio, su porcentaje de vitalidad es igual o superior al 60%” (p. 229). Finalmente, sostienen que “Los fonemas in- terdentales /t̟/, /n̟/ y /l̟/ presentan, en general, un nivel de vitalidad superior en las zonas de Alto Biobío y Lonquimay, respecto de Icalma y Curarrehue” (p. 232).

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