Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

69 S obre el posible marcador de evidencialidad …/ Felipe Hasler et al. evidencialidad. Así, en el español de contacto con quechua (Olbertz 2005), con aymara (Aikhenvald 2004) y con mapudungun (Hasler, Olate y Soto 2021), se emplean construcciones gramaticalizadas con el verbo decir ( dizque, dicen que, dicen, dijo ). Otro mecanismo relevante en el español en contacto con que- chua y aymara es el uso de los tiempos compuestos ( ha jugado , había jugado ) para expresar evidencia indirecta, a diferencia de los tiempos simples, que co- munican evidencia directa (Merma 2007 para el quechua cuzqueño, Aikhen- vald 2004 para el aymara sureño). En el español en contacto con el guaraní, finalmente, se ha registrado el uso de había sido con valor evidencial (Blestel 2011). En contraste con los recursos hasta aquí reportados, no se han informa- do, hasta donde llega nuestro conocimiento, variedades de español de contacto en que el operador evidencial se realice mediante la forma gramaticalizada es que , ubicada en forma preferente en la periferia derecha de la cláusula, cons- trucción que puede resultar en oraciones agramaticales en el español estándar. Como puede deducirse de lo hasta aquí expuesto, el presente trabajo no se basa en datos auténticos en español de la zona, producidos por hablantes pewenches bilingües mapudungun -español, sino en las traducciones al español de textos pewenches realizadas por un lingüista, quien, además de ser hablante nativo de español, es también hablante de mapudungun , con especial conoci- miento de la variedad pewenche. El tipo de estudio se asemeja a las investi- gaciones contemporáneas sobre gramáticas misioneras y obras semejantes: a partir del análisis de descripciones gramaticales y traducciones de textos, se in- fieren categorías y reglas gramaticales, usando conceptos y basándose en teo- rías vigentes en la actualidad. Ciertamente, un trabajo de este tipo no reemplaza el estudio de campo, más aún cuando estamos probablemente ante un mismo estado de lengua (35 años median entre el artículo de Sánchez y el presente estudio); no obstante, permite proponer hipótesis cuya vigencia puede deter- minarse más adelante con descripciones del uso de hablantes nativos. La cono- cida precisión y meticulosidad con que Sánchez elabora sus trabajos nos lleva a pensar que, en el caso de es que , la traducción da cuenta efectivamente de un uso arraigado en la comunidad, como, por lo demás, el propio autor indica. La investigación se organiza de la siguiente manera: en 2, se presenta brevemente la evidencialidad como categoría semántica, con especial aten- ción a los rasgos que la vuelven una categoría con alta difusión en situaciones de contacto. Posteriormente, en 3.1., se expone el sistema de evidencialidad del mapudungun ; en 3.2., la evidencialidad en español de contacto con espe- cial énfasis en el quechua, aymara sureño y mapudungun , y en 3.3. se descri- be brevemente de la construcción es que en español. Luego, tras exponer, en 4.1., el hallazgo de es que como marcador evidencial en la zona pewenche por Sánchez (1988 y 1996), se propone, en 4.2., una caracterización funcional-es- tructural de este operador. Finalmente, en 5 se sintetizan las principales con- clusiones del presente estudio.

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