Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
55 S ituación sociolingüística de familias …/ Marco Espinoza para comunicarse con su familia y, además, tampoco lo entiende. Si bien el padre y la madre utilizan castellano para sus interacciones con él, utilizan chedungun típicamente para comunicarse entre ellos y con la hermana mayor constantemen- te en el hogar. En la otra familia, en tanto, es posible registrar instancias de bi- lingüismo receptivo: si bien los hijos se comunican entre ellos y con sus padres en castellano, los padres regularmente utilizan el chedungun con ellos, además del castellano, y los hijos comprenden cuando les hablan en chedungun . Así, la generación más joven en esta familia consistiría en “Oyente[s] de dos lenguas y hablante[s] de una” (Contreras 1998: 269), como ilustran los siguientes extractos: Extracto 4. (Familia de MA. Interacción entre MA y su hijo menor) MA: ¿Chem pirkeymi anchi papi? Chem pieymu? ¿Chem pi? ¿Qué te dijo entonces papi? ¿Qué te dijo? ¿Qué dijo? A: Dijo que yo no sabo cantar Extracto 5. (Familia de MA. Interacción entre MA y su hija mayor) MA: ¿Eymi ñi eymu kuduymu? ¿Tú con quien se acostaron? J: Con la Gladys MA: ¿Bey tam püchü lamngienkay? ¿Y tu hermanita chica? J: Con la cama de dos plazas En ninguna de las cinco familias se observaron o registraron intentos de ges- tión lingüística explícita en la práctica por parte de padres y/o madres en favor de una u otra lengua, dando cuenta de que sus prácticas lingüísticas consti- tuyen un estilo comunicativo no marcado, o familectos ya consolidados. De manera interesante, en las familias donde el uso del chedungun es intergene- racional, se observaron varias instancias de niños jugando solos o entre ellos y utilizando solo castellano, incluso en presencia de padres y/o madres, sin que estos últimos intentaran corregirlos de alguna manera u obligarlos a usar che- dungun . Estos familectos se han sostenido desde el inicio de la investigación, desafiando las ideologías monoglósicas que solo ven el bilingüismo como un paso hacia el monolingüismo familiar (Sicoli 2011). Como es posible observar, las descripciones de los niveles de til que se construyen en torno al binarismo ‘habla/no habla’ la lengua Indígena con los niños ocultan las sutilezas y las complejidades de las prácticas lingüísticas bi- lingües de estas familias y el despliegue de la til en ellas. En primer lugar, porque incluso en las familias con continuidad intergeneracional del chedun- gun , como muestran los extractos, no existe siempre una separación estricta en- tre una y otra lengua (ver Sepúlveda 1984 respecto de la idea de continuum ). En segundo lugar, porque no logran capturar el dinamismo de las vidas de los sujetos hablantes. La situación material y sociolingüística de estas familias ha cambiado radicalmente. La generación parental creció en una comunidad aislada con patrones de sociabilidad intraculturales y monolingües en chedungun , donde el encuentro con el español ocurría típicamente por primera vez en el colegio. Como explica C (en este y los extractos siguientes, M refiere al investigador):
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