Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
52 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas la comunidad fuesen principalmente de carácter intracultural y monolingües. Como menciona un padre, se hablaba “puro chedungun acá en la cordillera”. Además las condiciones de vida eran extremadamente duras en aquellos tiem- pos (ver también Sánchez 2003): sin electricidad, sin agua potable, sin cone- xión a través de caminos. En los últimos 30 años la comunidad ha experimentado una serie de cam- bios que han impactado en su configuración sociolingüística. La construcción de un camino ha permitido la conectividad y movilidad, así como el acceso al mercado laboral (personas de la comunidad viajan todos los días a las ciuda- des cercanas). La instalación del colegio (administrado por una congregación religiosa), a solicitud de la propia comunidad, ha promovido la escolarización en castellano de la mayoría de los niños. Este colegio solo llega hasta octavo básico, por lo que las y los estudiantes luego deben salir de la comunidad para continuar sus estudios; suelen retornar los fines de semana y los periodos de vacaciones. Todo esto ha configurado un patrón de translocalidad y movili- dad común a otras comunidades rurales (Wittig y Olate 2016). Cabe destacar que son las generaciones jóvenes las que experimentan más intensamente esta translocalidad y el tránsito por espacios externos a la comunidad donde pre- domina el castellano. Los niños que aún no terminan octavo básico, y mucha población adulta y, sobre todo, adulta mayor, reside permanentemente en la co- munidad y sus redes interaccionales son mayormente comunitarias. Este es el caso de las familias en este estudio: mientras los padres residen en la comuni- dad, las hijas e hijos viven una vida translocal. La electricidad llegó a la comu- nidad alrededor del 2000, y con ella, luego, la televisión satelital, mientras que la conexión a Internet, junto con un uso más extendido de teléfonos celulares, ocurre alrededor de 2016-2017. Como han mostrado estudios anteriores (Henríquez, 2014, 2015) y el tra- bajo etnográfico que informa esta investigación, esta es una comunidad donde el chedungun es ampliamente aprendido intergeneracionalmente y utilizado diariamente por los miembros de la comunidad. Se puede afirmar que el che- dungun es la lengua mayoritaria comunitaria que aún goza de prestigio. El castellano, sin embargo, está presente en diferentes espacios y de diferentes maneras, y no está confinado solo a interacciones con colonos, como cierto modelo diglósico podría suponer (Henríquez et al. 2021: 477). El principal espacio castellanizante es el colegio, en el cual también se designan horarios para la enseñanza de chedungun a cargo de una profesora de la comunidad. El uso del chedungun no está prohibido ni penalizado en el colegio, pero no goza de legitimación como lengua de aprendizaje de contenidos. En otros espacios y dinámicas de la comunidad vinculados al estado-nación chileno (la posta, capacitaciones), el chedungun también pasa a ser una lengua minorizada y se impone el uso del castellano. Los servicios de las iglesias evangélicas también se realizan en castellano cuando están presentes miembros no pewenche. El pago (un mercado que se instala una vez al mes cuando se entrega un subsidio
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=