Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

49 S ituación sociolingüística de familias …/ Marco Espinoza a través del lenguaje (Hiratsuka y Pennycook 2020), como lo demuestran los casos acá presentados. Igualmente, un foco en las familias no implica com- prenderlas como aisladas de su ambiente. Las políticas lingüísticas familiares se desarrollan en contextos donde operan procesos y fuerzas políticas, econó- micas y socioculturales más amplias, por lo que toman forma y se despliegan en interacción con estas estructuras extrafamiliares, que para el caso de los pueblos Indígenas en Chile incluyen procesos de colonialismo interno y de ra- cialización dentro de “una matriz colonial y racial que [los] han inferiorizado y empobrecido” (Alvarado 2021: 138) y minorizado lingüísticamente. Finalmente, para el contexto discutido, esta perspectiva centrada en las fa- milias para la comprensión de la til del chedungun es adecuada sociocultural e ideológicamente. En tanto la familia juega un rol central en la organización so- ciocultural mapuche (Bengoa 1996; Quilaqueo 2006), se puede argumentar que también lo hace en la configuración de su mundo sociolingüístico. El trabajo de campo etnográfico en la comunidad, además, sugiere que la familia es una uni- dad autónoma (a lo que también contribuyen las condiciones climáticas extremas y el terreno cordillerano), configurándose como el principal espacio de socia- lización, incluso independiente de las dinámicas comunicativas comunitarias. 2.2. P osiciones discursivas parentales y til Típicamente, la comprensión de estas micropolíticas lingüísticas y sus resul- tados en términos de familectos y niveles de til , se ha realizado a través del estudio de las ideologías lingüísticas, las prácticas lingüísticas y los intentos de gestión y control lingüístico en el hogar (King et al . 2008). El presente trabajo agrega la importancia de considerar los actos de toma de posición discursiva ( stance-taking ) parental en la comprensión de estos procesos. Si bien son variadas las definiciones de los actos de toma de posición dis- cursiva (Alonso-Almeida 2015; Bassiouney 2015; Du Bois 2007; Jaffe 2009; Kiesling 2022), la mayoría suele coincidir en que estos refieren a la expresión discursiva dialógica, por parte de las y los hablantes en sus actos comunicati- vos, de actitudes, opiniones, juicios de valor, posiciones ideológicas o evalua- ciones respecto de la forma de los mensajes y de los objetos a los que refieren en sus discursos (Du Bois 2007). Simultáneamente, este (auto)posicionamien- to, de carácter evaluativo, afectivo y epistémico, a través de estos actos de toma de posición, al involucrar la comparación y el contraste con otros (Jaffe 2009), permite a los sujetos alinearse o desalinearse con otros participantes en el discurso (Du Bois 2007; Hornsby 2019), en términos morales y normativos, respecto de una dimensión relevante en un campo sociocultural definido, el cual, para el presente caso, consistiría en la transmisión intergeneracional del chedungun . En resumen, en todo acto de toma de posición discursiva se rea- lizan, al mismo tiempo, evaluaciones, alineamientos y posicionamientos (Du Bois 2007; Jaffe 2009). El sujeto que toma una posición discursiva “se sitúa

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