Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
406 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas Se trata de una serie de fotografías que ocupan 28 páginas del total, más la portada y la contratapa mismas. Fotografías de una cama ya ocupada, de sus sábanas revueltas, donde la ausencia de un cuerpo o dos o más no es tal, puesto que, como el papel o la pantalla, conservan la huella de él o de ellos –hay cua- tro que, sin embargo, conservan la pixelización de algún trozo de corporalidad, lo cual no hace sino reforzar el tema de la huella testimonial de existencia (53, 69, 70 y 75) 162 . Más que un signo erótico, que sí lo es en muchos sentidos, este despliegue visual responde a un testimonio de existencia, a una marca todavía presente de la corporalidad, una especie frágil de fósil (todavía húmedo, som- noliento) destinado a no permanecer sino hasta que el orden doméstico se haga cargo y la vida repita la escena ad infinitum (nos gustaría poder aseverar, cla- ro 163 ), porque, como se dice en los poemas iniciales 164 , somos “sobrevivientes” y “[t]odo cuerpo remite a un abismo”, el del tiempo, quizás (14 y 15, respec- tivamente) 165 . Por cierto, no hay que pasar por alto también el marco redirec- cionador en cuanto al medio, o sea a la remediación (o trans-media[liza]ción) dada por los dos QRs (Correa-Díaz 64), uno al inicio, al medio y otro al final que reconducen al/la lector/a a experimentar el libro en la voz de la autora (y otras que la acompañan), ahora como una especie de audio-libro resumen, pero que tiene una dimensión cuasi litúrgica o ritual por los efectos de la sonoridad digital, que incluye, en el segundo QR, una pieza de DC en soundcloud.com , y en el tercero la performance audiovisual en vimeo.com de ciertos fragmentos que luego pasarían al libro, donde se produce un diálogo caleidoscópico en- tre la voz de la poeta y la imagen fotográfica de una sábana (en un lecho) que adopta diferentes formas durante el tratamiento digital, desde lo abstracto a lo viso-metafórico de la genitalidad femenina en flor(ecimiento). A propósito, entonces, de DC , Agustín Fernández Mallo en la contratapa, en medio de un señalamiento breve pero certero acerca de la poética de este libro en particular y de la obra completa in progress de Cerón, hace una obser- vación fundamental que vale la pena rastrear. Dice: “Pocas autoras son capa- ces de convertir las palabras en un cuerpo completo. Cerón dota de carne viva 162 Véase la entrevista con Javier Moro Hernández en Vallejo & Co del 18 de abril de 2023. 163 El deseo de la prueba de existencia y permanencia se expresa en nuestra humana noción del misterio, tal cual se expresa en uno de los poemas: “sagrados ministerios son las huellas de las nucas sobre el lecho” (20). 164 Los poemas (en prosa) de este libro están desnudos de todo excepto de su textualidad más íntima, como un cuerpo en la cama, aquí en la página, incluso despojado de su piel a ratos, como “memoria subcutánea” (18), otras ardiendo “en permanencia hasta sitiar la piel en lo audible de la transpiracion” (23); no hay título verbal ni numérico, tampoco otro gesto, como, por ejemplo, dedicatoria. El libro sí está ofrecido al comienzo: “ A Constanza Eudora, luz y coordenadas/ en medio de la penumbra y las plagas ” (7). 165 En otro poema se sostiene en forma de paradoja: “En esta orilla el tiempo, ocaso que declina su luz para cesar de golpe a la muerte” (22).
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