Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

394 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas estos últimos no sean relevantes (lo son), pero deberían generarse en un contexto educativo diferente al del tec . Desde el momento en que un/a estudiante debe acudir a un tec , habrá de asumir entonces la calistenia lingüística como otra po- sibilidad: conjunto de estrategias requeridas para la afluencia y registro escrito de nuestras emociones y /o experiencias de vida (realismos o autoficción) y de lectura enciclopédica o lectura de la realidad (ficción). Aceptamos que ello se facilita mucho más en la medida en que dejamos de escribir en solitario. Tam- bién acogemos la opción de compartir la escritura y de recibir una retroalimen- tación que nos permita mejorar nuestras estrategias escriturarias y dialógicas. 4.6. P roducción de textos Deseamos facilitarnos la escritura, más allá de nosotros mismos. Aunque no siempre, en muchos casos, un tec podría constituir la primera instancia en que el/la estudiante se aventura con actos de habla que produce para sí mismo/a, pero también para el grupo con el que comparte. Dicho grupo se constituye en su primera audiencia enfocada. En tales casos, la producción es lo que cuenta; el participante no puede ser allí voyerista ni observador pasivo; debe aportar textos para un colectivo con el cual ha decidido interactuar y el cual espera pre- cisamente eso. La escritura creativa genera un compromiso con quienes serán sus primeros lectores (Barton et al. 2023). 4.7. D iscusión de textos Naturalmente, los textos que generamos en un tec deben entrar en lo que pue- de catalogarse como una diatriba gentil y retroactiva: producimos para formar parte de la discusión, a fin de opinar y recibir opiniones, para confrontarnos con el resto y sacar de ello el mayor provecho. Los contertulios de un tec son nues- tros destinatarios directos y los mejores “ayudantes” en la solución de nuestro problema retórico. Dicha “solución”, i.e. el resultado (la escritura), nos ayuda a mostrar lo que somos, cómo somos, a qué aspiramos y cómo vemos el mundo. 4.8. E scritura libre La libertad para escribir es posiblemente una de las primeras condiciones que debemos entender, tanto la persona que haga de coordinadora-facilitadora de un tec como el resto de los integrantes: ni siquiera las normas ortográficas, de puntuación, de cohesión o de coherencia deberían ser relevantes, al menos en las primeras etapas del tec . No podemos integrarnos a este tipo de colectivo prefabricados, limitando las capacidades creativas de los alumnos” (Labarthe y Herrera Vás- quez 2016: 20).

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