Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
392 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas en este caso, viene muy relacionado con las llamadas competencias discursiva y comunicativa estratégica (Cantero 2008). En aras de acordar algunos parámetros y principios requeridos para un tec , expliquemos algunos términos y frases mencionados en la definición an- terior. 4.1. O perador múltiple de textos Ampliando la idea expresada en Tobelem (1994), por tal debemos entender que caben en este tipo de reuniones todos los géneros posibles, mucho más en una época en la cual las tipologías textuales “puras” han entrado en franco cuestionamiento. La fusión de diversas categorías genéricas y distintas estra- tegias textuales ha permitido unas integraciones escriturales que en no pocas ocasiones se resisten al encasillamiento, a veces forzado, de otros tiempos. Ejemplo de ello son las múltiples textualidades que, con una tendencia natural a la brevedad, circulan a través de las redes sociales. Como ya se ha sugerido antes, un tec no es inicialmente un evento para formar escritores de literatura (Alvarado 1988), aunque de este podrían emerger algunas personas cuyo futu- ro profesional esté en la escritura. Habría que asumir en ello la orientación de la pedagogía teatral planteada por García-Huidobro ([1995] 2020), en cuanto a lo que esa autora califica como la tendencia del progresismo liberal, en la que: (…) el desarrollo afectivo de las personas es lo medular. El participante es estimulado a utilizar libremente su capacidad de juego teatral para crear. Se caracteriza por entender la expresividad como una cualidad propia de todo ser humano. Trabaja a partir del deseo y la necesidad genuina del par- ticipante de volcar hacia afuera su propia emotividad... (11-12). Igual que, dentro de dicha orientación, el propósito no sería formar actores y actrices, en un tec los objetivos estarían alejados de “graduar” escritores/ as. En ellos se buscaría principalmente despertar el interés y el afecto hacia la palabra como medio para que cada participante manifieste su intertexto vital (San Juan Álvarez 2014:167): emociones propias, u otras que son producto de la experiencia, además de aquellas que incluso podrían ser imaginarias o in- ventadas, cuando no reformuladas (Tabla 3). 4.2. T extos creativos Creativos no necesariamente significa “literarios”, al menos no en un princi- pio. Se escribe en un tec para liberar demonios, como diría Julio Cortázar, y manifestar estados emocionales y afectivos que, de otro modo, permanece- rían enclaustrados en nosotros. En un tec creamos y recreamos, formulamos
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=