Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
338 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas mapuches del nse D son las mujeres quienes más emplean “cachái”. Por ende, es incorrecto aseverar que “cachái” sea empleado más por hombres que por mujeres, como los estudios anteriores han hecho. Esta situación sugiere –por lo menos en lo que respecta a “cachái”– que en Chile operan en paralelo dos etnolectos, uno hispano-chileno y otro mapuche; que la variable sexo actúa de manera distinta en ellos; y que la variable etnia incide más en el uso de “cachái” que la variable sexo . Esta última idea es apo- yada, adicionalmente, por el hecho de que la diferencia en la prevalencia de “cachái” es 107,5% mayor entre las dos etnias que entre los dos sexos. Por otra parte, la prevalencia de “cachái” en general –es decir, indepen- dientemente del sexo– es notablemente mayor en los hablantes de etnia his- pano-chilena, tal como lo es dentro de cada uno de los sexos (ver 4.2 y 4.3). La variable sexo , en cambio, no determina de por sí la incidencia de este marcador discursivo, dado que el sexo masculino favorece su uso en algunos grupos de hablantes (hispano-chilenos de los nse Ca, Cb y E y mapuches del nse Cb), el sexo femenino lo favorece en otros (hablantes de etnia mapuche de nse Cb, D y E), y no genera diferencia alguna en otros grupos más (hispa- no-chilenos de nse A, B y D). En combinación con algunas otras variables so- ciales, en cambio, sexo sí tiene incidencia en la prevalencia de cachái: el rango de variación de sexo y etnia es 303,3 pmp , mientras que el de sexo , etnia y nivel socioeconómico es 762.1 pmp . Basados en todo lo anterior, hipotetizamos que “cachái” surgió primero entre los hombres hispano-chilenos, y que fue adoptado posteriormente por las mujeres de la misma etnia, cuando ya gozaba de prestigio abierto; que después –posiblemente muchas décadas después– empezó a ser utilizado por mujeres mapuches; y que, por último, fue adoptado por los hombres mapuches. 5.4. R esumen de la evolución del marcador discursivo “ cachái ” El análisis conjunto de los datos históricos y la distribución social actual del marcador discursivo “cachái” permite hipotetizar que se desarrolló de la si- guiente manera: 1. Su masificación partió en Santiago entre los hablantes masculinos de etnia hispano-chilena. 2. Su empleo fue emblemático de los hablantes masculinos hispano-chilenos de los nse más bajos (E, y posiblemente D) hasta comienzos o mediados del siglo xx , lo cual conllevó su estigmatización. 3. A comienzos del siglo xx ya se había difundido por lo menos hasta Valpa- raíso. 4. En algún momento adquirió prestigio encubierto entre los hombres his- pano-chilenos de los nse altos (A, y posiblemente B), quienes empeza- ron a adoptarlo en su propia habla. Este patrón de adopción generó una
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