Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
35 P ermanencia y estatus del mapudungun …/ María Catrileo III. LA LENGUAMAPUCHE EN LAACTIVIDAD MISIONERA, ACADÉMICAY PRÁCTICA El estudio del mapudungun comenzó con la actividad misionera, pues en la época de la conquista se exigió el dominio del mapudungun a los sacerdotes elegidos para cumplir con los objetivos propuestos (cf. Noggler, 1972:34). Los jesuitas fueron los primeros en editar obras escritas en lengua indígena. Esto les permitió, además, realizar estudios lingüísticos teóricos de gran trascenden- cia para los estudios actuales. En 1606 el padre Luis de Valdivia escribió una gramática completa de la lengua mapuche; posteriormente editó y publicó la obra titulada Sermón en lengua de Chile en versión bilingüe mapudungun-es- pañol y español-mapudungun (cf. Cancino N. 2014). En general, la escritura en sus etapas más tempranas se realizó en forma de dibujos y figuras geométricas; luego en logogramas, en donde los símbolos representan conceptos y nociones que posteriormente fueron combinados con complementos de carácter fonético, convirtiéndose así en grafemarios prácti- cos para codificar la información y la acumulación del conocimiento, es decir, una tradición erudita de gran valor para registrar la historia y los contenidos culturales de la sociedad. La mayor parte del material escrito en mapudungun antes del siglo xx fue realizada por los misioneros católicos y protestantes con la finalidad de conti- nuar el proceso de evangelización. De esta manera, la escritura se restringió al campo religioso, incluyendo la traducción de la Biblia, diversos himnarios y los sermones. En los siglos xx y xxi las diferentes ortografías diseñadas varían en las formas gráficas utilizadas para la escritura del mapudungun . Algunos de estos abecedarios prácticos, generalmente, carecen de la fundamentación fono- lógica teórica y la práctica diaria de la lengua en sus diversos dialectos y usos formales e informales por parte de sus hablantes. Es decir, existen ortografías que no han sido preparadas cuidadosamente y las personas o grupos tienden a apoyarlas desde un punto de vista más bien emocional y de resistencia. Como consecuencia, no han sido reemplazadas por un grafemario formal técnica- mente sistematizado. En el siglo xx el padre Félix de Augusta se inclinó hacia los estudios más formales de la lengua mapuche , la cual aprendió en terreno con gran fluidez y precisión. En 1903 publicó su Gramática Araucana y en 1916 su Diccionario Araucano-español y Español-araucano, obras que siguen vigentes en la actua- lidad como textos de incalculable valor lingüístico-etnográfico, constituyendo importantes fuentes de consulta para los estudios sobre los mapuche. Entre los años 1895 y 1897 el Dr. Rodolfo Lenz, docente extranjero del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, inició viajes y estudios so- bre la fonología del mapudungun, junto con la recopilación de cuentos y diversas costumbres del pueblo mapuche . Su obra Estudios Araucanos es una excelente fuente de información para lingüistas, docentes, antropólogos,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=