Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
32 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas II. DESARROLLO En relación con lo anterior, algunas similitudes gramaticales y léxicas entre las lenguas indígenas aún vigentes son impresionantes. No obstante, no se ha de- mostrado rigurosamente la existencia de una relación genética entre ellas, más allá del conocimiento de varios préstamos. Cada protolengua parece derivar de una lengua ancestral más antigua, aun cuando la evidencia técnica no está to- davía formalizada. No obstante, los investigadores piensan que se puede consi- derar el hecho que los territorios étnicos se trasladaban a otros espacios, dando lugar a algunos cambios producidos durante el pre-contacto. De este modo, al- gunos grupos desaparecieron y otros se fusionaron aumentando su población, o bien se dividieron en nuevas comunidades (cf. Silver y Miller, 1997:333). A través del tiempo los límites lingüísticos podrían haber sido tal vez arbi- trarios o indefinidos con una tendencia hacia la mezcla gradual, principalmen- te entre los grupos con fuertes nexos sociales, como ocurrió entre los mapuche y los antiguos ingka del Perú (cf. Moulian et al. 2015). Dentro de este contex- to, es probable que se hayan iniciado algunos cambios en las lenguas desde el punto de vista de la forma, el significado o ambos. Dentro del mismo espacio, la relación entre las lenguas indígenas y luego el contacto con el español dio lugar a innumerables préstamos en donde la forma y el significado de algunos enunciados variaron su realización fonética, principalmente. Así, por ejemplo, el enunciado quechua tuke, con la significación de “general o jefe en la milicia incaica” (Rosat, 2009: 1150-1163), con sus variantes tuki, tuqe, thuki, t´ukí, tú´qe se incorporó en la lengua mapuche como toki, cambiando la vocal alta posterior /u/ por la vocal media posterior baja /o/, que en el grafemario mapu- che se transcriben con las grafías u y o. La significación quechua tuke designa también otras nociones como la que indica “una porción de terreno no cultiva- do”. En mapudungun se incorporó como un préstamo que indica “un jefe en- cargado de la milicia en tiempos de guerra”. En el comienzo de la conquista los españoles denominaron a los jefes mapuche como “capitanes de grupo”. Más adelante utilizaron el término cacique (cf. Bibar, MDLVIII) para referirse a los longko (jefe) o ülmen (jefe con gran sabiduría y riquezas materiales). Con respecto al significado, es preciso considerar que el vocabulario bási- co que se aprende en la vida, tal como el referido al cuerpo humano, la familia, los fenómenos naturales, las actividades básicas y el parentesco, constituyen nociones más arraigadas al comportamiento emocional o espiritual, siendo más difíciles de ser reemplazadas o convertidas en préstamos. Las similitudes, generalmente, son el resultado de su derivación desde una fuente común en la protolengua, las cuales se reconocen como cognados. En relación con lo anterior, en el año 1832, al contactar a los habitantes nativos de Tierra del Fuego en el extremo sur de Chile, Charles Darwin escri- bió lo siguiente: “la lengua de esta gente apenas merece ser clasificada como una lengua articulada” (traducción de la versión en inglés de Silver y Miller
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