Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
305 D os notas léxicas a propósito …/ Mauricio Fuenzalida Etcheverry por las orillas del contorno apoyándose en la valla que cierra el recinto helado los tímidos aprendices, con trepidaciones de niños que principian á andar, perdiendo el equilibrio, luchaban á duras penas, con la ominosa aprensión de medir á cada instante el suelo con sus cuerpos (pp. 1-2) 125 . Parece aquí salirnos al paso la motivación de nuestro signo. En estas líneas, que se aprecian cargadas de humor, la caída al suelo queda vinculada con la ac- ción de medir las dimensiones del suelo. Ya podemos imaginar el fundamento de nuestro signo: habría referencia a un acto en el que, valiéndose del propio cuerpo extendido, una persona se haría idea de las dimensiones de un terreno. Tal motivación ¿se anclaría en un uso efectivo?, ¿o se trata solo de una mera explicación absurda de la caída? Podemos imaginar que, careciendo de instrumentos adecuados, el propio cuerpo puede servir como medio precario para dimensionar un terreno. Ten- derse en el suelo cuantas veces fuere necesario, hasta alcanzar una noción más o menos cierta de la extensión de este, parece algo practicable. Conociendo un individuo las dimensiones de su propia estatura, el recurso permitiría medir un terreno de modo quizás más cierto que otras posibilidades que ofrece el cuerpo humano, como, por ejemplo, medirlo mediante pasos (medida variable). Un vivo interés por comprar un terreno o bien inmueble podría llevar a una perso- na al extremo de valerse del propio cuerpo tendido para medirlo. Pero cabe también pensar que estamos solo ante una humorada. La frase, nuestro signo, parece ser en su origen solo una absurda manera de explicar el accidente de una caída. 4. E l paralelo con coger una liebre Pensemos en el signo que arriba se nos ha ofrecido como una frase equivalente del castellano peninsular. Citamos desde el drae actual (s. v. liebre ): agarrar una liebre 1. loc. verb. coloq. coger una liebre . coger una liebre 1. loc. verb. coloq. Caerse al suelo sin daño o con daño leve. ¿No son estas frases explicaciones absurdas para una caída, acciones que disi- mulan la realidad del accidente? Verdad es que el drae no marca estas frases como festivas . Pero si hubiera alguna motivación festiva en el origen de estas frases, ellas han tenido varios siglos de historia para convencionalizarse. De hecho, buscando antecedentes 125 Citamos según edición de 1904 (París: Garnier Hermanos, Libreros-Editores).
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