Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
301 D os notas léxicas a propósito …/ Mauricio Fuenzalida Etcheverry un grueso tronco que sacaron de la leñera. [1850. Ayguals de Izco, Wences- lao. La Bruja de Madrid . España. Barcelona: Taber, 1969. Págs. 355-356] llegaba a la portería del Convento de la Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced, en la ciudad de Guatemala, un viajero montado en una mula que parecía en extremo fatigada. Apeóse muy despacio y echan- do descuidadamente la brida sobre la silla, dejó en plena libertad a la ca- balgadura, como quien sabía que la pobre bestia no había de moverse de aquel sitio, tal iba de cansada. No debía de estarlo menos el jinete, pues luego que entró a la portería, se sentó, o por mejor decir, se dejó caer en el poyo, sofá nada mullido de los pordioseros, que iban casi todos los días a recibir las sobras del refectorio de la comunidad. [1867. Milla y Vidaurre, José. El visitador. Guatemala. Tipografía Nacional, 1935. Pág. 41] Esta metonimia, que permite que sofá se emplee para el asiento no mullido en el cual cabe más de una persona, es la que ha de haberse estabilizado en algún grado en el uso chileno del siglo xix . El que originalmente es nombre para un tipo especial de escaño (el mullido y cómodo), pasa a ser simplemente nombre del escaño 123 . También parece verosímil enfocar los antecedentes históricos de sofá , como la historia de un signo que, acogido en préstamo, inicialmente para un referente exótico, al hacerse luego voz más cotidiana, busca su especialización, no sin antes vacilar entre diversos usos que invaden los campos de ‘banca’ y de ‘escaño’. 8. C onclusión ¿Debiera nuestro empleo de sofá figurar en diccionarios que permitan com- prender textos chilenos? Creemos que bien vale la pena. Aunque no ha integrado la tradición de los diccionarios de chilenismos, y aunque este sentido de la palabra sofá seguramente no siga vigente entre no- sotros, cabe anotarlo en una obra que describa el léxico de nuestra variedad de castellano del siglo xix , o en cualquier obra de léxico diferencial que no ex- cluya tal sincronía. 123 Un ejemplo de Ricardo Palma (siempre en el corde ) nos hace entender que en el Perú de fines del siglo xix banca y sofá son conceptos distintos, aunque próximos: Quien hubiera penetrado en la pieza principal, que mediría ocho metros de largo por seis de ancho, habría visto por todo humildísimo moblaje una tosca mesa de pino, obra reciente del carpintero del Manco Capac; unos pocos sillones desvencijados y una gran banca con pretensiones de sofá , trabajo del mismo escoplo y martillo. [1889. Palma, Ricardo. Tradi- ciones peruanas, séptima serie. Perú. Madrid: Espasa-Calpe. Pág. 226].
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